Quebradero

Share

CA, Cuba, México, migración asunto estancado

Por Javier Solórzano Zinser

En un primer balance al Presidente le fue bien en su gira por Centroamérica y Cuba. Lo más importante del viaje terminó por ser el que un presidente mexicano recorriera parte del sur del país después de mucho tiempo y que ofreciera alternativas, las cuales fueron bien recibidas, aunque entre nosotros sean parte de cuestionamientos.

Parte de la popularidad presidencial se basa en sus políticas públicas por la entrega del dinero a diferentes sectores de la población, en particular a los jóvenes.

Compartir y colaborar con estos proyectos con Guatemala, Honduras, El Salvador e incluso Belice, le abre a los gobiernos de estas naciones un espacio de gobernabilidad que tendrán que refrendar en los hechos por aquello de la terca realidad en medio de sus crisis internas.

El problema que podrá enfrentar la estrategia es que les alcance el dinero y que paralelamente se vayan creando condiciones favorables entre los jóvenes para que puedan tener sus propios ingresos a través del mercado de trabajo. No se puede mantener una estrategia si no se desarrollan procesos colaterales que hagan que los jóvenes se valgan por ellos mismos.

Éste es el gran reto de los próximos años para el Presidente, porque si bien la estrategia está dando resultados la cuestión es saber hasta dónde les alcanzará, hay algo de clientelismo político detrás de esto.

Los elogios y reconocimientos al Presidente a lo largo de la gira son multifactoriales. A pesar de que al tabasqueño no le guste salir, el hecho de que haya hecho una gira a Centroamérica creó un ánimo favorable y fue reconocido en cada uno de los países que visitó.

La constante fue la migración, la cual es una suma de pendientes. México está siendo de nuevo el país que más migrantes aporta. El tema es importante, porque es producto de la situación interna en lo económico, político y social. No existen condiciones favorables para miles de mexicanos que están optando por dejar el país, la migración es una forma de sobrevivencia para muchas familias.

Esta coyuntura debiera ser un llamado serio de atención y focos rojos para el gobierno. Ya no se puede ver la migración como si fuéramos sólo país de paso cuando desde hace tres años, al menos, nos hemos convertido en una nación que expulsa a sus propios habitantes, al tiempo que estamos siendo paso y destino de miles de migrantes centroamericanos, del Caribe y otros países.

Estamos acumulando en nuestras fronteras migrantes y el problema no se está resolviendo. Presumimos que el Presidente debió haber discutido con sus homólogos el tema, porque no hay indicios de que en EU se pueda destrabar la reforma migratoria, y más ahora que están entrando en un proceso electoral el cual está siendo dominado por la polarización.

La gira fue una importante decisión política. Desde donde se vea es un hecho relevante, la clave ahora es lo que pase a partir de ahora. Si los gobiernos centroamericanos no toman decisiones importantes las cosas se van a agudizar internamente aún más. México no puede resolver los problemas de otros países por más cercanos que sean, entre otras razones porque estamos en medio de una gran cantidad de adversidades.

Cuba es para el Presidente una relación de primera importancia. Quizá le haya costado trabajo decir que “renazca” la revolución, pero es un hecho que se quedó atrapada en el pasado, como sea los elogios mutuos fueron interminables.

La siguiente parada es la Cumbre de las Américas, ahí conoceremos parte del valor de la gira, en tanto, en el camino el gobierno mexicano no puede seguir siendo sólo reactivo ante la migración la cual está ahogando las fronteras.

RESQUICIOS

Paola Espinosa es quizá la mejor clavadista de todos los tiempos de nuestro país. Ayer anunció su retiro después de los miles de clavados que se tiró en albercas de todo el mundo. Paola es admirada dentro y fuera del país, se le va a extrañar porque además era una protagonista a seguir en Juegos Olímpicos.