Por Ruby Soriano
El gobierno de Alejandro Armenta habilitó otra mañanerita que será encabezada por el sobrino del ex gobernador Mario Marín y coordinador del gabinete, José Luis García Parra.
Con el argumento de hacer frente a una embestida de desinformación alentada por “opositores”, el operador del gobernador poblano ratificó que se hará cargo de este modelo de comunicación semanal que será replicado en Sicom.
En términos realistas, el gobierno armentista ha buscado una serie de herramientas similares a las que ocupa la Presidencia de la República, para imponer narrativas y descalificar aquella información que ponga en riesgo versiones oficialistas, ventile datos, exhiba corrupción y confirme los excesos que muchos de los funcionarios de la cuarta transformación, protagonizan en aras de una extinción de la austeridad republicana.
Fiel a su estilo limitado, el coordinador del gabinete poblano garantizó que no se procederá a la censura de periodistas o contenidos. Dijo que el nuevo espacio de comunicación, pretende contrastar versiones de los funcionarios de la actual administración frente a las versiones que se difundan en publicaciones periodísticas, donde se haga referencia a algún tipo de falla o falta de parte de funcionarios gubernamentales.
Este “derecho de réplica” no es otra cosa más que una nueva forma de intentar cercar las voces de varios integrantes del periodismo poblano, quienes en su libertad de expresión están documentando y ventilando esa información que el gobierno del estado se empeña en minimizar o francamente ocultar.
Derecho Réplica se suma a las intentonas que los gobiernos morenistas articulan para imponer agenda, narrativas y mandatos a través de la descalificación, negación y opacidad informativa.
El manejo de la comunicación en el actual sexenio gubernamental se define y resume en un severo desastre.
Entre la narrativa caótica como la del gobernador Alejandro Armenta, quien se contradice y es errático en varias de sus declaraciones, surge la voz limitada de su coordinador de gabinete, quien, frente a los hechos contundentes, se limita a de decir no es verdad, no existe, no es así. Respuestas que reflejan que desde la mesa de crisis armentista, se alienta una gran desinformación que hoy le ha dado al gobierno poblano una etiqueta de doble moralina y discurso deficiente.
La gran incongruencia del “mini censurador” García Parra es decir que no se limitará la libertad de expresión de nadie, ni de los sicarios digitales. Pues a dicho funcionario le falta un poco de memoria para reconocer cómo en Puebla se han censurado y amedrentando con grupos de choque a movimientos sociales de activistas contra el cablebús, los pobladores de San José Chiapa y colectivos de desaparecidos.
Acaso en el derecho de réplica los funcionarios gubernamentales tendrán respuesta para decir por qué reservan esa información que tendría que ser pública, como las bitácoras de vuelos del gobernador o lo que se pagó por un partido de futbol y espectáculos superfluos que en nada beneficiaron a la entidad.
El derecho de réplica les urgía ponerlo en marcha para intentar revertir la embestida diaria que desde las redes reciben las acciones de un gobierno que todo el tiempo fomenta una posverdad, en aras de imponer una versión que difícilmente es creíble frente a los cuestionamientos de una ciudadanía cada vez más crítica.
@rubysoriano @alquimiapoder
losalquimistasdelpoder@gmail.com