“Se pasan de soberbios”
Por Javier Solórzano Zinser
El PT tiene reductos importantes en los que puede ganar, pero está lejos de ser una opción política que cambie el rumbo del proceso electoral.
El partido se ha metido en un debate con Morena que puede acabar más en una rebatinga que en la posibilidad de poder acceder a posiciones políticas y debates importantes sobre la definición de candidaturas. Lo que pareciera que está de por medio es que al PT lo dejen fuera del pastel electoral.
En otros momentos, estos presuntos agarrones han terminado en singulares arreglos. Al final se ponen de acuerdo a la vista de todos, pero antes se pusieron de acuerdo por debajo de la mesa.
Lo que es un hecho, es que Morena no puede abrirse un flanco, porque los votos petistas en el Congreso pueden ser claves, y ciertamente, también en algunos procesos electorales del 2027.
No queda claro por ahora lo que pueda terminar pasando al interior de Morena respecto a la designación de sus coordinadores. Las definiciones han provocado inconformidades que el PT está aprovechando. No pareciera que los personajes que quiere este partido puedan ser un factor de definición en la pelea por la gubernatura de algunos estados.
Hay evidencias que dejan en claro que la marca 4T-Morena otorga una ventaja de saque a quien sea candidato de la alianza oficialista.
El PT se ha decantado por políticos que fueron derrotados en los singulares procesos de designación de coordinadores, es el caso de Michoacán y Quintana Roo, entre otros. En el caso de Zacatecas, en medio de los enfrentamientos al interior de Morena, el PT propone a una de sus senadoras, la cual no tiene la fuerza suficiente como para ser una candidata con posibilidades reales de triunfo.
Hay un caso más que llama la atención, Chihuahua. Sin que se haya definido al coordinador, el PT ha optado por la multicitada senadora, hoy con licencia, que tiene el apoyo de personajes influyentes cercanos a AMLO y Morena. El PT se adelanta a sabiendas de lo que se puede venir, por ejemplo, que a la política chihuahuense la hagan a un lado antes que a los petistas les surja una opción para pelear la gubernatura.
El PT no es el fiel de la balanza de no ser en contados distritos y municipios. Lo que el PT le puede dar a Morena está focalizado. El partido oficial lo sabe, por eso anda en un estire y afloje, jalando la liga y haciendo tiempo.
En algunas gubernaturas en disputa, con dificultades Morena podría salir airoso. Hay casos como San Luis Potosí, en donde el Verde puede llevarse la gubernatura con relativa tranquilidad, vía la esposa del actual gobernador, a la cual han venido promoviendo un día sí y otro también.
La oposición, en lo general, difícilmente llega a la esquina. En algunos estados puede ser un factor, porque existe un manifiesto hartazgo que podría llevar al electorado a optar por ella; sin embargo, no pareciera que existen personajes que pudieran ser una opción para la ciudadanía.
Donde la oposición es fuerte es en los estados que gobierna, pero incluso en algunos de ellos las encuestas ponen en entredicho la posibilidad de que puedan mantener la gubernatura.
Lo que es un hecho es que pase lo que pase, Morena sigue siendo la marca en todo el país. Resulta paradójico que, en Sinaloa, por ejemplo, el oficialismo sigue siendo vigente, y según las últimas encuestas pueda quedarse con la gubernatura, a pesar del desastre en que los morenistas tienen al estado.
El PT no tiene la fuerza suficiente para reclamar más allá de lo que es. En Morena lo saben. Lo que enfada a los petistas es que los traten con desprecio.
En algo tiene razón el diputado Reginaldo Sandoval, “se pasan de soberbios”, y no sólo con los petistas.
RESQUICIOS.
El muy atendible censo del Inegi merece una lectura profunda. Es la radiografía más acabada del país. Nos estamos haciendo viejos, siguen siendo más las mujeres que los hombres poblacionalmente, prevalecen los solteros, cada vez hay más motocicletas, y hay indicios altos de desapariciones.