Storytelling y narrativas fallidas como vínculo emocional, ¿en verdad, es tiempo de mujeres?

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Las neuronas no tienen género

 

Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez: la disputa por la percepción, la imagen y finalmente, los votantes que elegirán a la Primera Presidenta de la República Mexicana

 

Por Delia Hernández Miranda

 

I. INTRODUCCIÓN

“Si una mujer entra a la Política, cambia la mujer. Si muchas mujeres entran a la Política,

CAMBIA LA POLÍTICA”.

Florentina Gómez Miranda, abogada y política argentina

 

Bienvenidos, una vez más a nuestra columna. Para este texto, inmediatamente vinieron a mi mente los tiempos electorales (y no únicamente en México sino en varios países de Latinoamérica) que estamos viviendo donde mucho se celebra porque pareciera que, ahora sí, como se dice, es “TIEMPO DE MUJERES EN LA POLÍTICA”, cuando menos para México ya que sí o sí, tendremos una mujer como Primera Presidenta de nuestro país.

Y lo digo así, entrecomillado porque la participación de la mujer en la Política data desde los inicios de las civilizaciones más impresionantes e importantes en los anales de la historia; me refiero por supuesto, a que ya en el Imperio Egipcio (o el Antiguo Egipto, según los historiadores prefieran nombrarlo), tenemos datos de una mujer -si no la primera, sí de las más trascendentes hasta nuestros días-, cuya influencia en la política y el poder fue motivo de asesinatos, traiciones, expansión de todo un Imperio (el más grande e importante de todos los tiempos, el Imperio Romano) y demás acciones y reacciones pasionales totalmente surgidas del cerebro primitivo del ser humano (el reptiliano y de supervivencia)1. Esta mujer es, reconocida por su título de Cleopatra VII, mejor conocida por todos como la gran Cleopatra, la Faraona Egipcia.2

Mas, de ella hablaremos en líneas posteriores; lo que ahora interesa poner en el plano de análisis y discusión, es que la actual y sumamente debatible contienda electoral que en México a nivel de elección presidencial, se está llevando al cabo, no logra despegar ni provocar ese maremágnum de emociones como se esperaba. Aunque suene muy frío y duro, la realidad es que ninguna de las candidatas ha logrado permear en ese cerebro emocional que haga que el cerebro reactivo haga una especie de sinapsis con el racional que le induzca a asumir una postura u otra; ninguna de las dos candidatas conectan. No vinculan, no proyectan. En una frase: no trascienden esa frontera emotiva y de empatía con el electorado.

Entonces, ¿QUÉ ES LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO?

Contextualizando, en Latinoamérica por lo menos, tenemos más de 50 años esperando que un momento así se viva: que hayan dos candidatas (como mínimo) con posibilidades de ganar una elección para hablar ahora sí, de la inminente llegada de una PRIMERA MANDATARIA; México, por razones cuestionables (paridad de género, cuotas, espacios ganados y demás -y no tanto por realmente capacidad, poderío y proyección de liderazgo carismático y legítimo en ninguna de las dos mujeres designadas candidatas-) se ve ahora en esta situación histórica y sin precedente. Esto es, que haya no una candidata mujer y otros candidatos varones (en donde la historia del México electoral, nos dice que en 1982 y 1988, Rosario Ibarra de Piedra contendió como Candidata a la Presidencia de la República; en 1994, Cecilia Soto y Marcela Lombardo; en 2006, Patricia Mercado; en 2012, Josefina Vázquez Mota -quien ha sido la candidata a lo largo de la historia al día de hoy, en haber obtenido el porcentaje de votación más alto en unas elecciones presidenciales al lograr un 26.1%- y finalmente, en 2018, Margarita Zavala)3, no. Lo verdaderamente trascendente es que hoy contamos CON DOS CANDIDATAS MUJERES CON POSIBILIDAD DE GANAR LAS ELECCIONES, no como parte de una cohorte donde el candidato varón, siempre era quien resultaba electo. Por ello la afirmación de SÍ O SÍ, TENDREMOS UNA PRESIDENTA MUJER EN MÉXICO.

Terminando con el antecedente histórico electoral, y desde la perspectiva de la imagen pública, el voto “switcher”4, el comportamiento no verbal, paralenguaje, neurosimbología; la semiótica del lenguaje, el uso de los símbolos en su storytelling, la estructura de su narrativa y todo cuanto tenga que desprenderse de un análisis surgido de la Neuropolítica, las protagonistas de este pequeño estudio desde la gestión de las emociones y de la percepción, son únicamente las candidatas Claudia Scheinbaum y Xóchitl Gálvez; con toda intención, se excluye al “tercer candidato insertado” por el Partido Movimiento Ciudadano, a quien, en realidad, prácticamente nadie conoce (y quizá, a la fecha, se siga desconociendo, además de lo desconcertante de su postulación como candidato emergente tras la renuncia de Samuel García, Gobernador del estado de Nuevo León quien incluso, ya había anunciado su precandidatura). En fin; por esta razón, el Sr. Jorge Álvarez Máynez, queda fuera de este análisis. Punto.

Ahora bien, para toda América Latina (y gran parte del resto del mundo) el panorama que como analistas, politólogos, estrategas o consultores políticos tenemos es ¡apasionante… en todo sentido de la expresión! Lo anterior bien se puede evidenciar en las palabras de la analista Palmira Soto donde acota que “…Podemos recordar algunas candidatas, pero es hasta hoy, más de 50 años después de que obtuvimos el voto femenino en México (en 1953), no habíamos tenido la amplia posibilidad de que la próxima presidenta en México sea mujer”5

Sin embargo, la realidad es que debemos partir de la premisa de que, no es un lo mismo ser un buen político a ser un verdadero líder (aceptando sin conceder, que ambas, por sus años de experiencia, hayan sido buenas políticas); ahora, hagamos un planteamiento contextual: en el caso de las carreras políticas tanto de la candidata del partido en el poder Claudia Sheinbaum, quien inició su participación en la política mexicana cuando fué designada Secretaria de Medioambiente de la Ciudad de México durante la Administración del entonces Distrito Federal (Capital de la República Mexicana, antes de cambiar su denominación a CDMX) bajo el gobierno del otrora Jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador (2000-2006), o como en el caso de la hoy candidata arropada por el bloque opositor -la Coalición Fuerza y Corazón por México-, Xóchitl Gálvez, quien incursionara en el panorama político nacional como Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (2003-2006) durante el sexenio del ExPresidente Vicente Fox Quezada, sin ciertas condiciones (como que ahora MORENA es el PARTIDO OFICIALISTA -a años luz del actual deslucido y desarticulado PRI-) y la de la obligatoriedad en el INE (Instituto Nacional Electoral de México) con respecto de las cuotas de paridad y de equidad género, de inclusión y de ahí al tiempo actual, en el que ambas siguieron desarrollando sus carreras políticas desde diferentes frentes, partidos y acciones.

 

II. EL ATAQUE DE LAS MUJERES “STEAM”, DONDE LA TECNOCRACIA Y LA CIENCIA SE ENFRENTAN POR GANAR LOS ELEMENTOS MÁS IMPORTANTES DE CUALQUIER CAMPAÑA ELECTORAL: LO HUMANO, LA PERCEPCIÓN, LAS EMOCIONES Y EL VOTO DE LOS CIUDADANOS

 

“¿Era hermosa? Discutible. ¿Era encantadora? Probablemente.

¿Era políticamente astuta y estaba empeñada en usar tanto su género como su enorme poder para satisfacer sus necesidades? Ciertamente.”

Erin Blakemore en su artículo para NATIONAL GEOGRAPHIC “¿Quién fué Cleopatra?6

 

Desde hace ya algunos años, el movimiento STEAM STEM por sus siglas en inglés: Science (ciencia), Technology (tecnología), Engineering (ingeniería), Art (arte) y Mathematics (matemáticas-, ha venido posicionándose como una necesidad para su inclusión en los planes educativos para los países de todo el mundo con el objetivo de fomentar que cada vez más niñas y adolescentes se interesen por estudiar carreras de todas estas ciencias o áreas; luego entonces, ¿por qué en un análisis de emociones, se está insertando el concepto STEAM al hablar de las dos Candidatas a la Presidencia de la República Mexicana?

Unos datos antes de continuar: la UNESCO arroja que menos del 30% de los investigadores científicos en el mundo son mujeres. Las mujeres dedicadas a la Física, representan alrededor del 20% de los investigadores a nivel global; la Comisión Europea, indica que sólo el 17% de los profesionales de Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC) en Europa son mujeres. Las mujeres en Norteamérica (EU) representan alrededor del 25% de los puestos de Informática y Matemáticas y por último, en el área de la Ingeniería, las mujeres siguen siendo subrepresentadas. Los datos de la UNESCO exponen que, menos del 30% de los investigadores en ingeniería son mujeres a nivel mundial.7 Y si focalizamos esas cifras en México, los porcentajes son muchísimo menores.

Pues bien, y dando respuesta a la pregunta anterior de ¿por qué en un análisis de gestión de las emociones desde la Neuropolitica, se está insertando el concepto STEAM al hablar de las dos Candidatas a la Presidencia de la República Mexicana?

Por la sencilla razón de que ambas candidatas, pertenecen a este selecto grupo de mujeres STEAM en México: Claudia Scheinbaum es Científica y Xóchitl Gálvez es Ingeniera; así de simple. Y la pregunta obligada ahora es, ¿qué tienen que ver sus formaciones profesionales con el hecho de su proyección como Candidatas a la República Mexicana? TODO. Absolutamente, todo.

Porque precisamente (independientemente de sus rasgos de personalidad), su formación profesional rige su vida: sus acciones, actitudes, reacciones, posturas, conducta; gestos, microexpresiones, proxémica, kinésica, proyección y carisma y hasta la empatía o no, con la ciudadanía y el público electoral.

Y caso curioso aún más: siendo mujeres, en tiempos en que las mujeres mucho enfatizan el discurso de “todas somos una” -en situaciones de violencia de género, abusos, discriminación y demás-, no se ve aquí, la tan traída y llevada “sororidad”8 en el sentido estricto de que simplemente por el hecho de ser mujeres y que una de ellas SERÁ LA PRESIDENTA DE MÉXICO, debieran entonces, por lógica, prácticamente todas las mujeres de México apoyarlas no importando el grupo etario o segmento de la población a la que se llegasen a dirigir; ese apoyo de género, ya sea para una o para la otra, no es uno de los indicadores que se están moviendo en estas elecciones mas, eso tuviese que haber marcado ya una pauta en las intenciones de voto y en la percepción de liderazgo de cada una para hacer más interesante la contienda. La pequeña conclusión en este punto es que, las mujeres mexicanas, no se ven reflejadas en ninguna de ellas. Y eso es preocupante; altamente crítico, por no decir alarmante.

Mas, la población afortunadamente no es totalmente femenina en México; tenemos un porcentaje de hombres que pueden ser lo que para una u otra candidata, equilibre la balanza. No obstante… siendo Candidatas que no han logrado encontrar la manera de estructurar su narrativa ni su storytelling como Mujeres Políticas con la capacidad, el liderazgo y el poder de negociación, de gobernanza o de legitimación política que se requiere para tener en sus manos las riendas de nuestro país, ¿su estrategia electoral con los hombres funcionará? Y ya no deseo incluir el hecho de que todavía, por mucho que se niegue o se trate de decir que las cosas ya han cambiado o están comenzando a cambiar, México sigue siendo un país de patrones culturales y societales altamente patriarcales; esto es, México continúa siendo un país, con altos índices de machismo en la idiosincrasia del pueblo mexicano, sin importar el nivel socioeconómico o sociocultural del que se hable.

Si como mujeres de ciencia, como mujeres de números, de proyectos, de tecnología e informática, no conectan, no simpatizan; no empatizan y no ganan adeptos realmente convencidos y emocionalmente conectados a su Awareness para ser parte de lo que siempre hablamos del Top of Mind, Top of Heart y Top of Voice9 de la ciudadanía ¿por qué no les han establecido un ARQUETIPO POLÍTICO para desde ahí, comenzar a construir su relato y la estructura de su mensaje emocional utilizando la Semiótica del lenguaje y de la Comunicación hacia la captación de quienes aún no se han decantado por una propuesta electoral o por otra?

Señores Estrategas: Aquí se han cometido muchos errores; infinidad de equívocos por parte de los equipos de campaña de ambas candidatas.

En primer lugar, no se han definido ARQUETIPOS para ninguna de las dos ni símbolos o elementos neurosimbólicos que las definan o las diferencien; tampoco tenemos un estilo de narrativa que particularice el estilo de liderazgo de cada una de ellas, en donde es importante destacar que el manejo de los ARQUETIPOS FEMENINOS PARA LAS MUJERES POLÍTICAS es totalmente diferente a la manera en que se crean o asumen los arquetipos políticos masculinos que hemos visto basados en los proporcionados por las teorías y estudios de Carl G. Jung.

Los ARQUETIPOS PARA LAS MUJERES POLÍTICAS son parte de la propuesta de investigación de la Dra. Luciana Panke10 en donde ella comenta que una de las particularidades de las campañas políticas para mujeres tienen TRES ARQUETIPOS DIFERENTES: “…uno es el de la madre, la que escucha y apapacha, la que en su discurso dice: «Voy a cuidar de la gente»; el segundo arquetipo es el de la mujer profesional que trabaja, y en tercer lugar está la guerrera, que tiene liderazgo, la que tiene voz y no tiene miedo en llegar y decir «soy candidata»…”.11 En realidad, la Dra. Panke, ha establecido una tipología en donde los ARQUETIPOS DE MUJERES POLÍTICAS son siete, mas, para el presente escrito se retoman los que han sido más frecuentes en las campañas políticas electorales de Mujeres Candidatas motivo de sus investigaciones.

¿Quién dice yo para definir el arquetipo de Claudia Sheinbaum (fuera de ser la vocera del actual Mandatario) o para tratar de especificar el arquetipo de Xóchitl Gálvez, (ahora que ya se dio cuenta de que es inútil pelear lo que ya no está en su capacidad de obtener: el voto de la población de nivel socioeconómico medio-bajo y bajo con sus indumentarias tradicionales o indígenas)?

 

III. ¿CÓMO LOGRAR CAPTAR A LOS “SWITCHERS” PARA HACER LA CONVERSIÓN A VOTOS REALES QUE AYUDEN A LA DEFINICIÓN DE LA CANDIDATA GANADORA Y PRÓXIMA PRESIDENTA DE MÉXICO? Y LO MÁS PREOCUPANTE, ¿GANARÁ LA MEJOR POR SUS ATRIBUTOS POLÍTICOS Y CAPACIDADES DE LIDERAZGO O SE IMPONDRÁ LA MARCA MORENA Y LA SOMBRA DE LÓPEZ OBRADOR?

 

“Ahora las mujeres pueden ser astronautas, historiadoras, matemáticas, médicas, alcaldesas, diputadas y…”. El público quiere corear con ganas ¡presidenta, presidenta! Pero Sheinbaum vuelve a la disciplina y les deja con las ganas: “Coordinadora nacional de defensa de la Cuarta Transformación”, les corrige. Qué chasco.”

Carmen Morán Breña12

 

Me fascinaría volver el tiempo atrás y tener un tiempo y espacio dentro de un contexto geopolítico en el que tuviésemos a una especie de Cleopatra versus cualquier otra mujer; alguien así, que simplemente con sus atributos de mujer sumamente inteligente, audaz y aguerrida (con una impresionante y evidente capacidad de controlar las emociones y manipular las pasiones de todos por igual (hombres y mujeres -en ese orden-), pudiera continuar moviendo todo en torno a sus intereses y al control y poder total que beneficiase al Antiguo Egipto al precio que fuese y a costa de quien fuere.

O, en el mejor de los casos, que una de las dos candidatas resultase una Birgitte Nyborg, la Primera Ministra de Dinamarca en la serie política de ficción BORGEN13, cuyas cualidades y equívocos tanto humanos como atributos y carencias políticas, tantos halagos le han merecido por su comparación con la realidad no tan sólo de los países nórdicos como el suyo, sino de traiciones, fracasos; triunfos o pérdidas así como situaciones, negociaciones y conflictos internacionales en cualesquier punto de la geopolítica de las emociones en todo el planeta, de la que ya tanto hemos hablado. Pero no, ni Claudia Sheinbaum ni Xóchitl Gálvez son Birgitte Nyborg; son dos candidatas que, aunque las tendencias de las redes sociales juegan en mucho con su ego y su zona de confort, simplemente por sí solas, no dan ese “estirón” (como decimos en México) aludiendo a que crezca significativamente la diferencia tanto en estilo de liderazgo, en personalidad política o en una consolidación de su imagen pública con una narrativa coherente, innovadora, distinta y motivando los estímulos neuronales que el votante requiere para poder entonces, servir de disparador sináptico que indique como instrucción militar al cerebro racional, lo que el cerebro reactivo ha fusionado con el cerebro emocional: LA DECISIÓN DE POR QUIÉN VOTAR.

Que Claudia Scheinbaum no se confíe con el que le “hayan cedido el bastón de mando” ni con el voto duro de MORENA y los seguidores y adeptos que idolatran a AMLO y, por otra parte, que Xóchitl Gálvez, en vez de tratar de penetrar en los segmentos fidelizados totalmente por AMLO y adeptos a MORENA, vaya por quienes no se sienten reflejados ni con el Primer Mandatario ni por todo lo que representa el ahora partido oficial. Así de simple. Ya está visto que, cuando menos, por cuanto a las emociones del electorado, no están funcionando sus estrategias de conexión ciudadana ni vínculos con el electorado. Ni de una, ni de otra.

Tal como leíamos la semana anterior en el artículo dedicado al análisis de la victoria avasallante de Nayib Bukele en El Salvador, dentro de la construcción de la narrativa y del storytelling, existen tres conceptos esenciales: el concepto de poder, el concepto de historia y el concepto de idealismo. ¿Aquí, en dónde están? Porque pareciera que Claudia Sheinbaum está muy tranquila como vocera del actual gobierno presidencial declarando que todo lo que “estamos haciendo” (así lo expresó en su primer spot publicitario como Candidata) “se seguirá haciendo dando continuidad a todas las obras que se han iniciado” y que Xóchitl Gálvez, con su indumentaria tradicional indígena y su corazón con los dedos al estilo coreano -pretendiendo realizar una “X”- intentara llegar a los seguidores del K-pop sin ni siquiera realmente proponérselo al mismo tiempo que desea ser aceptada por “los pobres” de AMLO a quienes “los Conservadores”(incluidos los empresarios y tecnócratas como ella) tanto daño han hecho. Error tras error; con todo y su vocera generada por la IA que, en principio llamó tanto la atención pero, de la que ahora nadie habla ni se acuerda.

Pasemos ahora a lo que quizá, pudiese definir lo que al parecer, los estrategas tanto de un lado como de otro, no han podido ver: el VOTO SWITCHER. Alejandro Echegaray, en su artículo SWITCHERS14 perfectamente define lo que es el VOTO SWITCHER: “Para González-Molina los switchers son los votantes que no han decidido su voto. No son indecisos ya que no son neutrales: “Gravitan alrededor de dos o más opciones”. (…) Los argumentos de González-Molina se sostienen bajo el supuesto de que los ciudadanos están pendientes de las campañas y conocen la oferta programática de los diferentes proyectos políticos. Es decir, los switchers de Molina, son también political junkies. Los drivers de los votantes, es decir, lo que los motiva a asistir a las urnas y a orientar su voto es una “polarización estética” sobre la eficacia gubernamental y el resentimiento en contra de los actos de corrupción de la clase política.” Quizá si se trabaja directamente con este segmento, otra pueda ser la historia. Pero… ¿Y los jóvenes? Actualmente en nuestro país, se cuenta con cerca de 4 millones de votantes entre los 18 y 19 años, 11 millones más entre los 20 y 24 años, 11 millones adicionales entre los 25 y 29 años y más de 26 millones en sus 30 años. Otro segmento igual de importante que está desatendido tanto por parte del partido oficial como por la candidata de la oposición.

A manera de conclusión: De acuerdo con cifras de la ONU Mujeres, sólo el 11% de los Jefes de Estado son mujeres; la Doctora en Economía, Eufemia Basilio Morales acota “…Que una mujer gobierne el país sería un hecho importante porque la visión de una mujer en el ámbito político, económico y social es determinante para pugnar por disminuir las desigualdades de género y brechas que persisten entre hombres y mujeres en el mercado de trabajo, educativo, financiero. Sería importante también combatir la terrible violencia de género, que se ha acrecentado en los últimos años, nadie mejor que una mujer puede comprender los problemas por los que pasamos las mujeres, y lo que hay que hacer para erradicar los grandes problemas a los que nos enfrentamos”15. Y todo eso suena muy bien. Sin embargo, hay mucho trabajo qué hacer tanto con una candidata como con la otra: una, Claudia Sheinbaum fría, dura y sumamente prolija dejando de lado incluso, su rizado natural en el cabello para recogerlo en un peinado perfectamente estirado y alisado; correctamente alineada bajo la sombra del Primer Mandatario como una sucesora designada sin que exprese emoción alguna en ese rostro afilado y lacónico que no conecta, que no motiva y que no inspira, ya que la narrativa es la misma del partido oficial así como el uso de metáforas, símbolos y storytelling, por lo tanto, ¿para qué esforzarse si ya se tiene ganada la elección?... El caso de Xóchitl Gálvez, es más complejo, porque aunque quiere ser cálida, graciosa, cercana y humana, tratando de crear una historia de superación (con todo y groserías y palabras fuera de contexto, así como expresiones propias de un personaje al estilo “La Chimoltrufia y Chespirito”) desde las carencias hasta el éxito como caso personal intentando generar y conectar empáticamente con la gente, definitivamente no lo logra. No es del todo creíble; tanto así que ya ha ido transformando su imagen pública -como bien lo acota la Consultora de Imagen Andrea Preciado- dejando de lado en primer lugar, ese tipo de lenguaje, los huipiles (traje típico de ciertas regiones de México con bordados tradicionales) y los aretes artesanales, para comenzar a utilizar trajes sastre, vestidos con ciertas texturas y hasta ligeros brillos reforzando este cambio con accesorios de joyería fina como perlas pequeñas y discretas para tratar de migrar hacia otro segmento del mercado electoral diferente a todas luces, del que pretendía -en inicio- captar.

¿Y de la confianza? Ya ni hablamos porque preocupantemente, es otro engranaje que queda ahí, sin su contraparte para poder enganchar. (Y esto, de igual manera hacia ambas Candidatas).

México, creo en ti… ¡de verdad! Pero no estoy segura de poder creer con esa vehemencia al respecto de la idoneidad de alguna de las dos Candidatas para ese enorme papel que una de las dos representará.

Es un hecho: tendremos una PRIMERA MANDATARIA EN MÉXICO mas, ¿realmente será lo que nuestro país ahora tanto necesita?…

Si es Claudia Sheinbaum quien resultase electa, tiene un reto impresionante por lograr, ya que la imagen del actual Mandatario siempre estará por encima de ella y de todo cuanto diga, haga o intente proyectar pero, en el caso extremo de que Xóchitl Gálvez fuese la elegida, ¡por favor! Que cuando menos, si se atreve a hablar en Inglés u otro idioma, lo domine y se exprese de manera fluida y correcta (o utilice un intérprete y traductor) y no sea generadora de memes -como recientemente sucedió ridiculizando a nuestro país ante el mundo entero- en lugar de colocar temas nodales de conversación del más alto nivel político para México y el resto del planeta.

¡Nos leemos la siguiente semana!

 

1 Esto de acuerdo a la Teoría del Cerebro TRIUNO, en la que, el Dr. Paul McLean, en la década de 1960, nos habla que, en la evolución del cerebro, existen tres fases (tres tipos de cerebro) que con el tiempo se fueron desarrollando: el cerebro reptiliano (primitivo y al que se le adjudican nuestras reacciones básicas de supervivencia), el cerebro límbico (emocional y en el que se comienza a dar lugar a sensaciones, emociones y sentimientos) y el cerebro neocórtex o racional (el cerebro analítico y que permite el discernimiento, que es la capacidad de tomar decisiones sabiendo las posibles consecuencias o repercusiones de tal o cual decisión).

2 De lo que en el desarrollo del presente escrito, ahondaremos en la gran capacidad, inteligencia y más que nada, poder e influencia que la Faraona Cleopatra, desde su naturaleza femenina, logró todo cuanto se propuso manipulando a todos cuantos se cruzaban en su camino: desde el imponente Emperador Julio César, el más grande de toda la historia de la civilización romana, hasta el valiente y enamorado General romano Marco Antonio, el que, de igual manera, sucumbió -literalmente- a sus encantos y a su seductora manipulación en todo sentido (personal, geopolítico y de poder).

3 Recuperado desde EL FINANCIERO en el artículo “Mujeres que han competido por la Presidencia de México”: https://www.eleconomista.com.mx/politica/Mujeres-que-han-competido-por-la-Presidencia-de-Mexico- 20180323-0069.html

4 Más adelante explicaremos a qué se denomina VOTO SWITCHER, acepción propuesta por Gabriel González-Molina,

5 Recuperado en línea desde el sitio EL SALTO, en su artículo “México y la Presidenta que vendrá” de la autoría de Rodrigo Soriano: https://www.elsaltodiario.com/mexico/mexico-presidenta-vendra

6 Recuperado en línea desde el sitio de NATIONAL GEOGRAPHIC en el artículo de Erin Blakemore “¿Quién fue realmente Cleopatra?” https://www.nationalgeographicla.com/historia/2023/05/quien-fue-realmente-cleopatra 

7 Con información recuperada desde: https://global.tiffin.edu/noticias/el-steam-y-la-participacion-de-las-mujeres-en-el-campo

8 Vocabulario y frases propias de los discursos feministas en México y otras partes del mundo.

9 Como se ha mencionado en artículos anteriores, su posicionamiento, en pocas palabras en la mente, el corazón y la mesa de discusión diaria de los ciudadanos mexicanos.

10 La Dra. Luciana Panke es docente e investigadora especializada en comunicación política; gran parte de sus trabajos son dedicados a analizar las candidaturas femeninas, en especial durante las campañas electorales.

11 Entrevista a Luciana Panke; recuperado desde: https://www.letrap.com.ar/nota/2021-12-25-9-59-0-una-parte-de-la-sociedad-se-resiste-a-que-las-muj eres-ocupen-un-mando-politico

12 Recuperado desde: https://elpais.com/mexico/2023-07-30/menos-doctora-y-mas-claudia-la-aspirante-morenista-exhibe-un a-imagen-cercana-para-ganar-terreno-politico.html

13 ¡Excelente thriller político absolutamente recomendable! Y como en toda producción televisiva o cinematográfica, cualquier semejanza con la vida o con la semblanza biográfica o situaciones conocidas de algún personaje en particular, es producto de una mera casualidad.

14 Agradezco a mi querido exalumno Adrián Vidaurri, la recomendación de la lectura de este magnífico libro SWITCHERS, en su segunda parte: SWITCHERS2: El segmento de orfandad.

15 Recuperado en línea desde EL FINANCIERO: https://www.eleconomista.com.mx/politica/Elecciones-Mexico-2024-Mujeres-hablan-sobre-la-posibilid ad-de-que-gobierne-una-mujer-20240128-0015.html