- Arias operísticas y el Huapango, a 85 años de la emblemática pieza de Moncayo.
Por Jorge Vázquez Pacheco
Este 15 de agosto se ajustan 85 años de la primera audición para una obra emblemática y por demás representativa. La noche de aquella jornada, Carlos Chávez y la Orquesta Sinfónica de México estrenaban el “Huapango” de José Pablo Moncayo en el Palacio de Bellas Artes, con éxito absoluto. Iniciaba así el periplo exitoso de la pieza que nos pertenece a todos y que se establece como el enunciado musical del espíritu jarocho y mexicano. Hoy, a 81 años de aquel acontecimiento, el “Huapango” de Moncayo no pierde actualidad y a cada día gana más adeptos.
Acorde con la trascendencia de la fecha, este viernes 14 de agosto, la Orquesta Filarmónica de Boca del Río conmemora este aniversario con la pieza del maestro jalisciense que habrá de cerrar la audición en el Foro Boca. Esto se establece en algo más que una jornada artística. En el intento por regresar a la vida y la actividad al organismo cuya permanencia le han negado los municipios que la sostuvieron desde su fundación en 2014.

El experimentado Roberto Beltrán Zavala encabeza la audición cuyo programa muestra obras de Georges Bizet, Jules Massenet, Antonín Dvorák, Giuseppe Verdi, Piotr Chaikovski, Giacomo Puccini y Ruperto Chapí. El atractivo listado (es menester reconocerlo) se nutre con arias operísticas y la presencia de Sofía Ramírez, soprano originaria de la Ciudad de México y poseedora de credenciales que la presentan como toda una agradable realidad en la lírica nacional.
Beltrán Zavala, por su parte, efectúa el grueso de su actividad artística en Europa y su repertorio es amplísimo, con especialidad en la música de reciente factura. Fue titular de la Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, lo es actualmente de la Rotterdam Orchestra y es director del Festival Internacional de Palermo, en Italia. Entre los reconocimientos recibidos, destaca el de la “Mahler Foundation” por su intensa labor de promoción a la música del maestro nacido en Kalischt. Beltrán Zavala cuenta con las nacionalidades mexicana y neerlandesa, y reside en la ciudad de Róterdam, Países Bajos.
Toda una batalla por sobrevivir
Después de la cancelación de fondos destinados a la permanencia de la orquesta, sus integrantes batallan a brazo partido para mantenerla en pie, en condiciones deplorables, pero finalmente con la firme intención de que este singular organismo debe mantenerse en actividad. Para el logro de asistencia considerable, no dudaron en recurrir a programas de corte popular, con música vernácula, salsa y temas de películas, lo que les permitió allegarse algún recurso procedente de tequilla. Pero eso es toda la solución al problema.
Hoy enfrentan, por si lo anterior fuera poco, la increíble paradoja es que deben pagar renta para ocupar la que debía ser “su casa”. El manejo administrativo del Foro está en manos del ayuntamiento boqueño y no se ve intención, hasta el momento, de perdonar el costo del alquiler. Los buenos músicos, aquellos que se desempeñan en el horizonte de la excelencia y aportaban el pulido lustre a cada interpretación, emigraron hacia otras latitudes y los atriles vacíos han debido cubrirse mediante presencia de instrumentistas que entregan su desempeño con base a la buena voluntad. Para colmo, los integrantes del patronato anterior decidieron abandonar la raquítica labor que efectuaban, el designado director titular (uruguayo de procedencia) ha desaparecido y la integración de otro patronato –ahora sí, funcional– es asunto que apenas se consolida adecuadamente.

Pero Beltrán Zavala ha depositado toda fe en la orquesta boqueña, consciente de que darle respiración de boca a boca no es el remedio absoluto. Pero es peor quedarse con los brazos cruzados. Roberto cuenta con experiencia artística de sobra, comprobada capacidad administrativa y, lo mejor, el más encendido de los entusiasmos por levantar lo que los administradores de la cultura en Veracruz han descuidado, porque simplemente no les interesa.
Roberto ha tenido la feliz idea de conmemorar un aniversario más de la pieza que es considerada “el segundo himno nacional de México”, partitura que captura de forma apabullante el sentido festivo y alegre humor de la gente de la costa.
La invitación es, entonces, para que todos apoyemos a la Orquesta Filarmónica de Boca del Río, este viernes 14 de agosto a las 20 horas, con la acostumbrada charla de apreciación previa desde las 19 horas.