La agencia calificadora Moody’s Ratings rebajó este miércoles la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’, el último escalón dentro del grado de inversión, al advertir un deterioro sostenido de la fortaleza fiscal del país, mayores presiones derivadas del apoyo financiero a Petróleos Mexicanos y un entorno de bajo crecimiento económico.
La firma modificó además la perspectiva de la deuda soberana mexicana de negativa a estable, al considerar que, pese al debilitamiento fiscal previsto hasta 2027, el país mantiene estabilidad macroeconómica y capacidad de respuesta de política económica frente a choques externos.
Según Moody’s, la reducción de la nota refleja “un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal” en México, que se aceleró desde 2024 debido a la rigidez del gasto público, una limitada base de ingresos y el respaldo continuo del Gobierno a Pemex, factores que han limitado la capacidad para estabilizar la deuda pública.