A las 6:00 de la mañana de este martes, en el interior de la refinería Olmeca-Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, se registró un fuerte incendio que cobró la vida de al menos cinco trabajadores, entre ellos una trabajadora de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El incidente ocurrió luego de que recientes lluvias torrenciales provocaron el desbordamiento de “aguas aceitosas” fuera de la planta, las cuales quedaron estancadas y posteriormente derivaron en el incendio, explicó Pemex.
Videos muestran un incendio de gran magnitud, que confirma los riesgos ineludibles a los que están expuestos y que han llevado a madres y padres de familia a pedir al gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la reubicación del preescolar “Agustín Melgar» y la primaria «Abías Domínguez Alejandro», ubicadas cerca de la refinería.

“Al momento, el suceso se encuentra controlado y no representa riesgo para la población ni para las y los trabajadores», indicó la empresa, que brinda acompañamiento a las personas lesionadas.
La petrolera estatal expresó “sus más sentidas condolencias” a los familiares de las personas fallecidas, e informó que personal del área de Salvaguardia Estratégica colabora con las autoridades tabasqueñas para esclarecer el incidente.
Organizaciones ambientalistas sentenciaron que este siniestro comprueba una vez más que los riesgos de explosiones, fugas o derrames son permanentes e intrínsecos a la infraestructura fósil, como la refinería. No hay infraestructura capaz de prevenir en su totalidad desastres provocados por condiciones climáticas extremas, errores humanos o fallas mecánicas.
