Mientras el IMSS-Bienestar presume el envío de medicamentos y material hospitalario a Veracruz para enfrentar la crisis de desabasto denunciada por trabajadores de la salud, médicos sostienen que los cargamentos están lejos de resolver las carencias: aseguran que se enviaron alrededor de siete mil piezas de Psyllium (Metamucil), una fibra utilizada como laxante, mientras siguen faltando sondas, catéteres, jeringas, suturas y otros insumos indispensables para la atención de pacientes.
“Es una farsa”, acusó personal médico que se manifestó nuevamente este domingo, al señalar que los camiones enviados a hospitales contienen grandes cantidades de productos que no corresponden con las necesidades más urgentes de las unidades.
Las denuncias contrastan con el despliegue realizado este domingo por funcionarios federales del IMSS-Bienestar, encabezados por el director Administrativo de Insumos a nivel nacional, Ernesto Gayosso, quien se trasladó personalmente a Xalapa para supervisar la distribución de medicamentos y material quirúrgico y hospitalario en el Centro de Alta Especialidad (CAE) “Dr. Rafael Lucio”, así como en otras unidades de Veracruz.
La institución sostiene que estas visitas buscan constatar directamente las condiciones del abasto y determinar si es necesario realizar nuevos envíos.
“Continuamos con la supervisión de los hospitales y del almacén del IMSS Bienestar en Veracruz, identificando áreas de oportunidad y dando seguimiento a planes de mejora para fortalecer la calidad de los Servicios Públicos de Salud en beneficio de la población sin seguridad social”, informó.
Pero el panorama descrito por quienes trabajan dentro de los hospitales es muy diferente. De acuerdo con personal médico inconforme, de aproximadamente dos mil claves que requieren para atender las necesidades de las unidades, solamente habrían recibido 48.
Es decir, según los trabajadores, sí están llegando cargamentos, pero éstos representarían apenas una mínima parte de los medicamentos e insumos que necesitan.
También afirmaron que recibieron guantes no estériles de talla 6 que, por sus dimensiones, resultan poco útiles para buena parte del personal. El contraste, aseguran, está en aquello que continúa sin llegar. “Pero sondas, catéteres, jeringas, suturas no envían. O sea, solo mandan camiones con cajas de lo que no se necesita y toman las fotos”, acusaron.
A la supervisión del abasto se sumaron las visitas encabezadas por Natán Enrique Ríos, encargado de la Unidad de Atención a la Salud, acompañado por Luis Ernesto Caballero Torres, responsable de Educación e Investigación del IMSS-Bienestar.
La versión oficial señala que este último participa con “especial atención al desarrollo académico y las condiciones de formación de las y los médicos residentes”.
Sin embargo, entre el personal existe preocupación porque este lunes está prevista una supervisión federal de las residencias médicas, precisamente en medio de las protestas por el desabasto.
Los inconformes acusan que la revisión podría convertirse en un mecanismo de presión contra quienes han denunciado públicamente las condiciones de los hospitales.
“Están queriendo presionar por todos lados. Este lunes supervisará las residencias gente de Educación Médica de IMSS-Bienestar federal, pero lo que quieren en realidad es amedrentar a los residentes y profesores y encontrar chivos expiatorios en los jefes de enseñanza”, señalaron.
Esta acusación corresponde al personal inconforme y hasta ahora no existe una postura oficial del IMSS-Bienestar que confirme que las supervisiones tengan una finalidad distinta de la revisión académica y operativa anunciada por la institución.
Sin embargo, las visitas federales ocurren después de que médicos y residentes hicieron públicas las condiciones en las que aseguran estar trabajando y denunciaron la falta de materiales elementales para brindar atención.