*La cámara empresarial asegura que recibió garantías de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones y ahora descarta una intención censora; su viraje contrasta con las preocupaciones que ella misma había reconocido sobre libertad editorial y actuación de las defensorías
La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) dio un giro en su postura frente a los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias y, tras sostener conversaciones con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), manifestó públicamente su confianza en las explicaciones de la autoridad y prácticamente avaló el proceso impulsado por el gobierno federal.
En un boletín, la organización empresarial sostuvo que durante la consulta pública sobre los lineamientos “ha habido diálogo y apertura por parte de las autoridades” y aseguró que se consiguieron avances que, a su juicio, otorgarán certeza a la industria, a los comunicadores y a las audiencias de radio y televisión.
El posicionamiento resulta significativo porque la propia CIRT reconoce que desde su primer pronunciamiento había expresado preocupaciones sobre diferentes aspectos de la regulación, aunque ahora afirma que, después del diálogo con los funcionarios de la CRT, varias de ellas fueron atendidas.
Entre los puntos revisados, según el documento, se encuentra uno de los más delicados de los lineamientos: la actuación de las defensorías de las audiencias. La Cámara señala que se habría acordado asegurar que su funcionamiento se encuentre basado en la “autorregulación” de cada medio de comunicación.
Asimismo, afirma que fueron precisados conceptos y definiciones relacionados con la libertad editorial, además de analizarse la viabilidad económica de los medios mexicanos frente a la competencia permanente de las redes sociales y plataformas extranjeras.
La CIRT dice haber recibido garantías de la propia autoridad reguladora sobre los límites de su intervención. “Además, la CRT nos ha informado que su intervención solo ocurrirá a solicitud de quien presente la queja ante el medio y en todo caso se constreñirá a temas procedimentales, en ningún caso sobre temas de contenido editorial, ni con respecto a las determinaciones del defensor de la audiencia que nombre cada medio de comunicación”, señala el boletín.
La Cámara parece dar por suficientes esas garantías, aun cuando el debate público generado por los lineamientos no se limita a conocer cuál es la intención declarada de los actuales funcionarios, sino a qué facultades, conceptos y márgenes de discrecionalidad quedarán establecidos en las disposiciones definitivas y, por tanto, podrán ser utilizados por las autoridades independientemente de quién las encabece.
En ese sentido, el propio comunicado reconoce que todavía no existe un texto definitivo. La CIRT señala que permanecerá atenta a las aportaciones realizadas durante la consulta pública —que, según sus datos, ya supera los dos mil comentarios— y, especialmente, al documento que finalmente sea aprobado por el pleno de la CRT.
Pese a ello, la organización empresarial adelanta una conclusión particularmente favorable a la autoridad. “El proceso de diálogo, análisis y actualización que hemos visto por parte de los funcionarios de la CRT nos da tranquilidad al mostrar que su intención no es establecer mecanismo alguno de censura”, afirmó.
La CIRT incluso agradeció y celebró “las múltiples opiniones emitidas y el diálogo constructivo” generado alrededor de la consulta y reiteró su compromiso con la libertad de expresión y el derecho a la información.
Sin embargo, después de haber reconocido la existencia de preocupaciones concretas, su nuevo posicionamiento se aproxima considerablemente al discurso oficial de que los lineamientos no representan un mecanismo de censura, aun cuando el documento definitivo todavía está pendiente.