Quebradero

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TRABAJANDO EL 27

 

Por Javier Solórzano Zinser

Las elecciones de 2027 serán las más grandes de nuestra historia. No es sólo eso. Lo que va a estar de por medio es el ánimo electoral respecto a lo que han sido los años en el poder de la llamada 4T, y también, probablemente, el destino del país por al menos dos o tres sexenios más.

Si nos atenemos a las encuestas que se han dado a conocer estos días, sobre las 17 gubernaturas y la disputa por el Congreso y renovación en su totalidad de la Cámara de Diputados, no pareciera que en lo general la ciudadanía tenga contemplado castigar a la mayoría.

Más bien, paradójicamente, en algunos estados en que los gobernantes son mal evaluados cuando se les cuestiona por quién votarían, en un porcentaje alto optan por Morena.

Es muy probable que los programas sociales jueguen un papel determinante en la eventual decisión ciudadana. No se puede pasar por alto cómo la 4T, como gobierno y partido, han desarrollado una sistemática campaña de ataque a los opositores y de construir una idea de cómo el país ha tenido una evolución marcada gracias a su proyecto.

Los medios de comunicación públicos, hoy marcadamente de Gobierno, han jugado su papel, porque han logrado desarrollar una estrategia de cobertura cada vez más amplia y han echado a andar todo lo que tienen a la mano para ponderar lo que se ha venido haciendo, escondiendo lo que han hecho mal, a la vez que han cerrado sus espacios a la crítica.

Habrá que ver más adelante que tan efectivo ha sido todo esto, pero es claro que ha sido uno de los instrumentos para utilizar a los medios en la búsqueda de la ponderación de los actos de gobierno.

  • LA ÚNICA manera en que las cosas tengan cambios significativos sería que en Morena se peleen, lo cual es probable, pero en términos de la construcción de una alternativa política, no hay duda de que es una apuesta primitiva.

Es cierto que, por otro lado, se ha desarrollado una crítica sistemática al gobierno y su proyecto, en muchos casos fundada y en otros tantos, con intenciones de desacreditarlo. Sin embargo, de alguna manera el gobierno en diferentes áreas termina por tener la sartén por el mango.

Lo que es definitivo es que, a pesar de los muchos tumbos que se han dado, no se aprecia por ahora que en el imaginario colectivo surjan elementos para imaginar que la oposición pueda ganar batallas electorales significativas. El gobierno, además, se encarga a diario de minimizar todo aquello que pudiera repercutirle de manera negativa.

Es evidente cómo se han tratado ciertos asuntos en las mañaneras, en medios y redes afines. Los casos del gobernador con licencia de Sinaloa y el exgobernador detenido de BC han sido brutalmente contrastantes. En el caso de Ruffo se trataba de que se viera cómo lo detenían, cómo lo esposaban y cómo lo agarraban de la cabeza, incluso sin entrar a un automóvil.

Como suele suceder, este tipo de hechos tienen diferentes lecturas entre los ciudadanos. Habrá quien fustigue la forma en que se están haciendo las cosas, pero también quien tenga una mirada de reconocimiento al gobierno por la forma en que está actuando ante “responsables”, que no presuntos, de delitos.

Muchas cosas van pasando. En algunos casos logran permear entre los ciudadanos a la hora de tomar sus decisiones electorales, pero también en muchos otros casos las pasan de largo y más cuando llegan los programas sociales.

El Gobierno va a intensificar su presencia en los medios y redes para hacerle ver a los ciudadanos, sus virtudes y sus resultados. La memoria es corta y muy probablemente muchas de las cosas de las cuales hoy hablamos pasen al olvido o a segundo plano entrando de lleno el proceso electoral.

Así vamos al 2027. Además, vamos con una oposición desarticulada, que no tiene manera de caminar en alianza. La única manera en que las cosas tengan cambios significativos sería que en Morena se peleen, lo cual es probable, pero en términos de la construcción de una alternativa política, no hay duda de que es una apuesta primitiva.

RESQUICIOS.

Apareció en el camino el dinero de El Mayo y levantaron la mano, la misma que no apareció cuando se habló de las víctimas y de todo lo que dejó en el camino Zambada en nuestro país.

solorzano52mx@yahoo.com.mx / @JavierSolorzano