La Selección Mexicana quedó eliminada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras caer 3-2 ante Inglaterra en los octavos de final, en un dramático encuentro disputado en el Estadio Azteca —hoy denominado Estadio Ciudad de México— que puso fin a la mejor actuación del Tricolor en una Copa del Mundo en cuatro décadas.
El conjunto dirigido por Javier Aguirre no pudo aprovechar la localía ni el impulso anímico que significó romper la racha de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa en un Mundial, luego de haber derrotado a Ecuador en la ronda previa.
La selección inglesa tomó ventaja en los primeros minutos gracias a un doblete de Jude Bellingham, aprovechando errores defensivos del cuadro mexicano que condicionaron el desarrollo del encuentro. Posteriormente, un penal convertido por Harry Kane amplió la ventaja británica.
México reaccionó con anotaciones de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, que devolvieron la esperanza a los más de 80 mil aficionados reunidos en el Estadio Azteca.
La expulsión del defensor inglés Jarell Quansah dio al Tricolor una superioridad numérica durante el tramo final del partido, pero la presión sobre la portería defendida por Jordan Pickford no fue suficiente para forzar el empate.

Con la derrota, México se despidió del torneo que organizó junto con Estados Unidos y Canadá, poniendo fin a una campaña que había despertado una renovada ilusión entre la afición.
El equipo nacional había concluido invicto la fase de grupos y posteriormente venció 2-0 a Ecuador en la primera ronda de eliminación directa, resultado que le permitió ganar un partido de eliminación mundialista por primera vez desde México 1986.
Sin embargo, el reto de enfrentar a una de las potencias europeas terminó siendo demasiado exigente para un equipo mexicano que mostró carácter para reaccionar, pero también volvió a evidenciar fragilidad defensiva ante un rival de máxima jerarquía.
Con este resultado, Inglaterra avanzó a los cuartos de final y confirmó su condición de candidata al título, mientras que México cerró su participación dejando una imagen competitiva, aunque insuficiente para dar el siguiente paso frente a una selección que supo capitalizar los errores defensivos del conjunto nacional.