El alcalde de Las Choapas, Jesús Uribe Esquivel, dejó las filas de Movimiento Ciudadano (MC) junto con el Cabildo para sumarse a Morena, pese a que hace apenas ocho meses la gobernadora Rocío Nahle lo acusó públicamente de tener nexos con la delincuencia y de haber sido encarcelado por homicidio.
La dirigencia estatal de MC, encabezada por Luis Carbonell, denunció que este salto político confirma la falta de coherencia y principios en quienes buscan cobijo en el partido oficial.
Jesús Uribe Esquivel ganó la alcaldía de Las Choapas en 2025 bajo las siglas de Movimiento Ciudadano, con más de 19 mil votos. Esta es la tercera vez que cambia de partido: en 2021 fue candidato de la alianza PAN-PRI-PRD, en 2025 de MC y ahora se integra a Morena.
En conferencia de prensa en Xalapa, Uribe justificó su decisión diciendo que busca “sumarse al trabajo de la gobernadora Rocío Nahle” y que lo hace “por el bien del pueblo”.

Empero, en julio de 2025, la gobernadora Rocío Nahle acusó a Jesús Uribe de tener vínculos con la delincuencia y de haber estado preso y con sentencia condenatoria de 20 años por homicidio, misma que fue anulada por un juez, cuestionando la legitimidad de su triunfo.
Por su parte, el dirigente estatal de MC en Veracruz, Luis Carbonell de la Hoz, denunció que la salida de Uribe refleja la cooptación de alcaldes por parte de Morena mediante presiones, acoso y persecución judicial.
“Al día siguiente de la elección hemos sufrido persecuciones, hemos sido lastimados y nuestros liderazgos, nuestros alcaldes y regidores en cada rincón de Veracruz, han sido objeto de presiones. Entiendo que desde Palacio de Gobierno y los esbirros de Morena quieran lastimar un proyecto ciudadano, honesto y que camina todos los días con la gente que más lo necesita”, afirmó.