Madres y familiares de niñas y niños con cáncer atendidos en el Hospital Infantil de Veracruz iniciaron una colecta de insumos médicos ante las carencias que aseguran persisten en el nosocomio, y respondieron a la gobernadora Rocío Nahle García que sus denuncias no son un “show”, sino necesidades que pueden acreditar con documentos y con la experiencia cotidiana de los pacientes.
Este martes 6 de octubre, las familias instalaron un centro de acopio en las inmediaciones del Hospital Infantil, también conocido como Torre Pediátrica, sobre la avenida 20 de Noviembre del puerto de Veracruz. La primera aportación fue realizada por la madre de un paciente del área de Oncología, quien compró y llevó gasas, alcohol y vendas.
La colecta fue convocada después de que madres y padres denunciaran que médicos y enfermeras trabajan sin suficientes materiales básicos. Entre lo solicitado se encuentran gasas, algodón, alcohol, batas y gorros quirúrgicos, cubrezapatos, compresas, vendas, soluciones antisépticas, material para inyecciones, glucómetros, oxímetros y aparatos para medir la presión. El módulo funcionará de lunes a viernes, de 9:00 a 13:00 horas.
Cora de Jesús Rodríguez, vocera de madres y padres de menores con cáncer, explicó que la intención es proporcionar al personal lo que necesita para atender a los pacientes. Un día antes había resumido la situación de esta manera: “Vamos a ayudar al gobierno a recolectar los insumos que nuestros médicos necesitan para operar”.
Los familiares también cuestionaron la calidad de algunos de los materiales que sí llegan. Rodríguez aseguró que han recibido suturas que se revientan después de una intervención, lo que obliga a volver a atender las heridas e incluso, según su testimonio, a realizar nuevamente procedimientos.
La protesta escaló después de declaraciones de Rocío Nahle sobre las manifestaciones por las condiciones de los hospitales. Las madres rechazaron que sus reclamos sean parte de un “show” y aseguraron contar con expedientes y documentación para respaldar las carencias que denuncian.
“Nosotros no somos un show, nosotros somos pacientes”, expresó Cora de Jesús Rodríguez, quien sostuvo que las familias pueden demostrar la falta de medicamentos, insumos y equipos tanto en el Hospital Infantil como en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz.
Fany López, hermana de un paciente del área de Oncología, dirigió además un llamado a la mandataria estatal: “Si la Gobernadora respetara a los infantes, podría arreglar esto”, y señaló entre los faltantes antibióticos, guantes y otros materiales. Las familias también volvieron a cuestionar la permanencia de Roberto Ramos Alor al frente de la coordinación estatal del IMSS-Bienestar.
Desde el lunes, los familiares habían pedido además al director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, visitar personalmente los hospitales de Veracruz y Xalapa para conocer sus condiciones. También acusaron que se habrían reducido claves del cuadro básico, con lo cual medicamentos que anteriormente se suministraban habrían dejado de contabilizarse entre los faltantes.
Según IMSS-Bienestar, hay 95% de abasto de oncológicos
Horas después de la colecta, IMSS-Bienestar rechazó la versión de que la atención en la Torre Pediátrica dependa de las donaciones de los familiares.
La institución calificó como “falso” que el hospital dependa de colectas y aseguró que cuenta con medicamentos y material de curación para prestar los servicios médicos. Específicamente sobre los tratamientos contra el cáncer, informó que la Torre Pediátrica registra 95 por ciento de abasto de medicamentos oncológicos.
IMSS-Bienestar aclaró además que el hospital no solicitó ni promovió la colecta, por lo que la iniciativa de las madres y familiares es ajena a sus mecanismos institucionales de suministro. Afirmó que existen gasas, alcohol y guantes y reportó que se han distribuido en Veracruz 10 millones 578 mil 212 piezas de medicamentos e insumos.
El propio gobierno de Veracruz había reconocido desde el 2 de septiembre que algunas de las 60 unidades incorporadas al IMSS-Bienestar presentaban “requerimientos específicos”, principalmente en las zonas de Veracruz-Boca del Río y Xalapa, por lo que Nahle instruyó redistribuir materiales, solicitar envíos al IMSS-Bienestar y realizar compras directas de las claves faltantes.