Una investigación periodística difundida por Latinus puso bajo la lupa una presunta red de intereses políticos, familiares y empresariales alrededor del relleno sanitario Los Colorines, en Nogales, Veracruz, un negocio que generaría más de 300 millones de pesos anuales y que involucra al fallecido diputado federal de Morena y exsecretario de Educación, Zenyazen Escobar García, a su hija Sidny Darian Escobar López y al exprocurador estatal de Medio Ambiente Sergio Rodríguez Cortés.
La investigación, sustentada en documentos del Registro Público de Comercio y antecedentes de la operación del vertedero, señala que la familia del exfuncionario terminó vinculada con Materiales Oconit, S.A. de C.V., empresa que en 2022 obtuvo por 15 años la concesión para operar Los Colorines.
El vertedero recibe diariamente entre dos mil y dos mil 500 toneladas de residuos procedentes de alrededor de 40 municipios de Veracruz y también de localidades de Puebla y Oaxaca. Entre los ayuntamientos que depositan sus desechos en ese lugar se encuentran algunos de los más importantes de la región de las Altas Montañas, como Córdoba, Orizaba, Fortín y Río Blanco.
De acuerdo con el reportaje, la tarifa ronda los 350 pesos por tonelada, por lo que la operación del relleno sanitario podría representar ingresos superiores a los 300 millones de pesos al año.
El origen de la operación expuesta por la investigación se remonta a enero de 2021, cuando el Ayuntamiento de Nogales denunció irregularidades en Los Colorines. La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) intervino y ordenó la clausura temporal del sitio.
En ese momento, Sergio Rodríguez Cortés encabezaba la PMA, mientras Zenyazen Escobar ocupaba la Secretaría de Educación de Veracruz dentro del gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.
Tras la clausura apareció en escena Desarrolladora de Proyectos Loto, compañía que, según la investigación, no tenía experiencia previa en el manejo y disposición final de residuos, pues sus actividades estaban relacionadas con mantenimiento eléctrico y construcción. El Ayuntamiento de Nogales celebró un convenio con esa empresa para hacerse cargo del basurero.
Fue después cuando apareció un vínculo directo con la familia de Zenyazen Escobar. Meses después de la intervención de la PMA encabezada por Sergio Rodríguez Cortés, Emilio Vanegas Fernández, pareja de Sidny Darian Escobar López, hija de Zenyazen Escobar, se convirtió en accionista de Desarrolladora de Proyectos Loto. Esa compañía operó Los Colorines aproximadamente durante un año.
Posteriormente se produjo otro cambio empresarial. En 2022, el Ayuntamiento de Nogales entregó por un periodo de 15 años la concesión del relleno sanitario a Materiales Oconit, S.A. de C.V. De acuerdo con la investigación, Oconit tampoco tenía antecedentes en la operación de rellenos sanitarios. La empresa había sido constituida desde 2007 y su objeto estaba relacionado originalmente con servicios administrativos y renta de maquinaria y equipo de cómputo.
Uno de los puntos más delicados del reportaje es el procedimiento mediante el cual se habría entregado la concesión: mediante adjudicación directa, pese a que por sus características debía realizarse una licitación.
La hija de Zenyazen aparece en la empresa
Los documentos mercantiles citados por la investigación permiten seguir nuevamente la ruta hacia el entorno familiar del entonces secretario de Educación. Después de que Materiales Oconit obtuvo la concesión, Emilio Vanegas Fernández ingresó como socio de la empresa y asumió funciones de administración.
Pero el vínculo se hizo todavía más directo en enero de 2025. Según las inscripciones del Registro Público de Comercio consultadas, Sidny Darian Escobar López, hija de Zenyazen Escobar García, recibió un poder general dentro de Materiales Oconit, la compañía beneficiaria de la concesión de Los Colorines.
La investigación plantea así un posible conflicto de intereses y una red de relaciones políticas y familiares alrededor de uno de los negocios de disposición de basura más importantes de Veracruz.
La participación del entonces procurador estatal de Medio Ambiente resulta relevante porque la dependencia bajo su mando fue la autoridad que intervino inicialmente en Los Colorines. La actuación de la PMA terminó generando las condiciones para modificar la operación del vertedero y posteriormente entregar su manejo a particulares relacionados con el entorno de Escobar García.
Los señalamientos contra Rodríguez Cortés alrededor de Los Colorines, además, no surgieron apenas con la investigación difundida tras la muerte del diputado. En junio pasado, publicaciones regionales ya relacionaban a Rodríguez Cortés y Zenyazen Escobar con Materiales Oconit y con la operación del relleno sanitario. Habitantes de la zona también habían denunciado problemas ambientales derivados del manejo del sitio y señalado públicamente la existencia de intereses políticos alrededor del negocio.
Los ingresos derivados de los contratos con ayuntamientos superarían los 300 millones de pesos cada año, lo que convierte una concesión por 15 años en un negocio cuyo valor acumulado potencial podría ascender a varios miles de millones de pesos, dependiendo de los volúmenes y tarifas efectivamente cobrados durante todo el periodo.