La crisis de abasto en los servicios de salud de Veracruz alcanzó niveles que el propio personal médico del Centro de Alta Especialidad “Dr. Rafael Lucio” (CAE) califica ya como una “verdadera emergencia en salud”, ante la falta persistente de medicamentos, materiales básicos e insumos indispensables para atender a los pacientes.
Médicos y trabajadores de distintas áreas del hospital han comenzado a colocar avisos dirigidos a pacientes y familiares en los que reconocen abiertamente que ya no cuentan con lo necesario para garantizar la atención habitual y, ante la falta de respuesta de las autoridades del IMSS-Bienestar y de Servicios de Salud de Veracruz (SESVER), han tenido que solicitar el apoyo de las familias para adquirir por su cuenta materiales que deberían ser suministrados por el sistema público.

La situación, según los documentos difundidos dentro del propio hospital, no es reciente. El personal señala que desde hace meses las autoridades de SESVER y del IMSS-Bienestar han sido omisas en proporcionar los insumos necesarios, pese a las gestiones realizadas en reiteradas ocasiones por la dirección del hospital. El deterioro, advierten, ha llegado a un punto “alarmante” e “insostenible”.
En el comunicado, el personal sostiene que la falta de materiales ya interfiere directamente con los procesos de atención y que existen carencias frecuentes incluso de medicamentos como soluciones, vancomicina, furosemida intravenosa, linezolid, cefepime y ceftazidima.
Entre los insumos que se reportan insuficientes aparecen elementos tan elementales como termómetros, baumanómetros, estetoscopios, guantes, batas, gasas y jeringas, además de equipos de venoclisis, llaves de tres vías, glucómetros, tiras reactivas, puntas nasales, oxímetros, sondas de aspiración, electrodos para monitores, mascarillas reservorio y catéteres centrales. Su ausencia afecta desde la toma de temperatura o presión arterial hasta la administración de oxígeno, medicamentos y líquidos, así como la vigilancia de pacientes graves e intubados.
Cirugías restringidas por falta de material
Uno de los avisos exhibidos en el CAE informa a los pacientes que el hospital no cuenta con medicamentos, material para cirugías ni con insumos básicos para realizar curaciones, por lo que existen retrasos significativos tanto en consulta externa como en la programación quirúrgica.
Ante el desabasto, se habría determinado mantener únicamente las cirugías de urgencia que comprometan la vida de los pacientes, mientras que los procedimientos electivos y la atención de padecimientos no urgentes serán diferidos hasta que existan los recursos necesarios.

En otras áreas, el problema ha llegado al extremo de elaborar listas específicas de materiales que deben conseguirse para poder realizar una cirugía programada. En los documentos mostrados aparecen solicitudes de paquetes de compresas estériles, gasas, suturas Vicryl y nylon, guantes estériles, jeringas, pañales y otros productos.
En Tococirugía, por ejemplo, un aviso visible solicita tres paquetes de compresas simples estériles, gasas de 10 por 10 centímetros, suturas, guantes medianos estériles, rastrillos, pañales y jeringas.
De acuerdo con información proporcionada junto con los documentos, las carencias han alcanzado incluso insumos mínimos: tan sólo un día antes faltaban gorros para poder ingresar a cirugía, ejemplo de la precariedad con la que estaría trabajando actualmente el personal hospitalario.
Familiares y trabajadores terminan comprando insumos
La gravedad de la situación queda reflejada también en el hecho de que enfermeras, médicos y familiares han comenzado a adquirir con sus propios recursos parte del material necesario para que la atención no se paralice.
El comunicado de Medicina Interna reconoce expresamente que el personal de enfermería ha comprado de manera voluntaria termómetros, tiras reactivas, guantes y otros insumos, mientras que los familiares hacen lo propio para cubrir necesidades de sus pacientes.
En otro de los manifiestos dirigidos a familiares de pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos, el personal advierte que las autoridades de SESVER y del IMSS-Bienestar han dejado de surtir materiales indispensables y que, ante la falta de respuesta institucional, se ha visto obligado a pedir colaboración para obtener material de curación.
Los documentos hacen énfasis en deslindar de responsabilidad al personal médico, de enfermería y directivo del hospital. Señalan que las gestiones administrativas se han realizado, pero que el abastecimiento depende del sistema centralizado de IMSS-Bienestar.

Uno de los avisos responsabiliza directamente a ese organismo por la adquisición y distribución del presupuesto y los insumos médicos, y exige la “restitución inmediata de los recursos requeridos”.
La inconformidad en el CAE habría escalado después de que médicos y directivos agotaran los trámites institucionales disponibles. Según la información proporcionada, personal del hospital incluso sostuvo una reunión con autoridades estatales del IMSS-Bienestar para exponer la gravedad del desabasto. Sin embargo, al no obtener una respuesta que resolviera las carencias, comenzaron a tomarse medidas como la colocación pública de manifiestos y avisos en los diferentes servicios.
El objetivo, señalan trabajadores, es que los pacientes conozcan las verdaderas condiciones en las que se está prestando la atención y que quede claro que las limitaciones no derivan de una negativa del personal sanitario a trabajar, sino de la falta de suministros.
Los propios médicos cuestionan así el discurso oficial de que los hospitales cuentan con los materiales necesarios. Los documentos exhibidos muestran, por el contrario, que existen áreas donde se carece de implementos elementales y donde las familias están siendo llamadas a suplir con su propio dinero las deficiencias del sistema.
“Están poniendo en riesgo la vida de nuestros pacientes”
El pronunciamiento del personal utiliza términos particularmente severos. Señala que la falta de respuesta de las autoridades obliga a tomar acciones concretas y sostiene que la indiferencia institucional está “poniendo en riesgo la vida” de los pacientes.
La preocupación no estaría limitada al CAE. De acuerdo con la información proporcionada, la situación de desabasto se extiende a otros hospitales de Veracruz, aunque en el Centro de Alta Especialidad el personal habría decidido hacer pública la crisis después de agotar las gestiones administrativas y reuniones con autoridades.
El caso adquiere especial relevancia porque el CAE es uno de los hospitales de mayor importancia en el estado y recibe pacientes con enfermedades complejas provenientes de distintas regiones de Veracruz.
Mientras tanto, la operación cotidiana estaría dependiendo cada vez más de soluciones improvisadas, aportaciones del personal y compras de familiares.