El acceso al Palacio de Gobierno de Veracruz, sede del Poder Ejecutivo estatal, ha quedado restringido durante las actividades oficiales de la gobernadora Rocío Nahle García mediante la instalación de vallas metálicas en los accesos y la colocación de grandes cortinas negras en los arcos del patio central, impidiendo que la ciudadanía pueda observar el interior del inmueble público.
Las medidas, implementadas durante las jornadas en que la mandataria desarrolla eventos o reuniones en el edificio ubicado en el centro histórico de Xalapa, han llamado la atención de ciudadanos, visitantes y representantes de medios de comunicación, debido a que se trata de oficinas públicas que alguna vez estuvieron abiertas a todos los habitantes del estado.
Las cortinas negras cubren prácticamente en su totalidad los arcos interiores del Palacio de Gobierno, ocultando los murales y el patio central, mientras que las vallas metálicas restringen el paso hacia diversas áreas del inmueble. En conjunto, ambas medidas generan un perímetro que impide tanto el acceso como la observación del desarrollo de los eventos oficiales.
La decisión contrasta con el carácter público del edificio, sede del despacho de la titular del Poder Ejecutivo. Tradicionalmente, el Palacio de Gobierno ha permanecido abierto al tránsito de ciudadanos por sus corredores y patios, salvo en operativos extraordinarios de seguridad o eventos de alta relevancia.
La utilización permanente o recurrente de barreras físicas durante la presencia de la gobernadora ha sido interpretada por diversos sectores como un endurecimiento de los protocolos de seguridad alrededor de la titular del Ejecutivo estatal y como una señal de distanciamiento respecto de la ciudadanía y de opacidad.