Quebradero

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Tiempo abrumador

Por Javier Solórzano Zinser

Las candidatas y el candidato nos mostraron parte de su parque. Todo indica que se viene a confirmar que será una elección de dos candidatas siendo que una tiene una franca superioridad en las encuestas. A pesar de ello, por principio no dejemos de considerar que la verdadera fotografía será la del 2 de junio.

En las últimas elecciones las encuestas han sido parcialmente precisas. Se han dado casos como en la de Edomex, en donde durante todo el proceso se habló de una ventaja cercana al 20% por parte de la candidata de Morena, la cual al final terminó en un muy interesante 7 por ciento.

En el proceso que estamos no se ha presentado encuesta alguna, de no ser que esté claramente cuchareada, en que se muestre una diferencia menor al 15% al menos, en favor de la candidata del Presidente. Sin embargo, sigamos ateniéndonos por principio a la que realmente vale que es la del 2 de junio.

En la medida de sus posibilidades las y el candidato mostraron músculo desde el viernes. Como suele suceder las cosas tienden a exagerarse o minimizarse; así es y será hasta el final. Mientras que el Gobierno aseguró que en el acto de Claudia Sheinbaum participaron 390,000 personas, en un lleno similar hace algunas semanas de la oposición se habló de 90 mil.

Estamos en los terrenos en donde nadie le va a perdonar nada a nadie. Ya se vio con los trompicones verbales de Claudia Sheinbaum y el abrazo no abrazo a Clara Brugada. Ya se vio con las interpretaciones que se le dieron a la firma con sangre de Xóchitl Gálvez y a sus trompicones verbales de los cuales nadie está exento. Ya se vio también cómo con Álvarez Máynez se puso en evidencia la baja asistencia en sus actos de inicio.

Lo que debiera prevalecer son las propuestas, pero, sobre todo, la viabilidad de ellas. Son tiempos en que se prometen muchas cosas que en medio de la euforia de la propaganda acaban por ser creíbles y sobre todo por colocar a las y el candidato en posiciones favorables. México es un país, que no el único, que vive de las promesas y la esperanza que ofrecen los gobernantes. Cuando los sexenios entran en su etapa final se apuran en tratar de hacer ver todo lo que prometieron, aunque al final nos quedemos en muchas casos igual o peor que al principio.

El inicio de las campañas confirmó lo que de alguna manera será una constante a lo largo de las mismas, el gran ausente y el gran presente será López Obrador. Su candidata en el Zócalo trató de mostrar algunas diferencias, pero en el fondo siguió el rito hasta el grado que presentó 100 puntos para la gobernabilidad.

Claudia Sheinbaum dio la impresión que estaba en la parte final de la campaña o de plano en una suerte de toma de posesión. Se presentó como ganadora con todo un plan de gobierno, puede que en términos de los ánimos algo tenga de razón, pero insistimos todo lo sabremos el 2 de junio.

Xóchitl Gálvez ha ido creciendo en lo personal de manera muy interesante. Sin embargo, esto no ha tenido efecto en las encuestas. El hecho de que haya iniciado la campaña en Fresnillo, no hay duda que fue un gran acierto por lo que significa en el mapa de la violencia en el país; la ciudad está entre las tres más violentas del mundo.

Xóchitl podrá tener muchos aciertos e incluso críticas muy puntuales y claras ante el actual estado de las cosas, pero la clave va a ser si esto logra permear en una población que está escondiendo su voto o de plano se está decidiendo por la candidata del Gobierno.

Lo mejor que podría pasar es que las y el candidato nos muestren sus proyectos de gobierno, porque hoy con todo y la crítica que se merece sin la menor duda el Gobierno, es el único proyecto que ve la ciudadanía, teniendo ahora a su candidata como extensión de lo que llaman la 4T.

RESQUICIOS.

El candidato de MC va a estar en apuros y contra la corriente. Ya es un estigma el desplante en el estadio de los Tigrrrrreeeeees. Está lejos el 2 de junio, pero en una de ésas tendrá que buscar al menos conservar el registro del partido.