Veracruz, centro de la desaparición forzada

Share

SPI Veracruz

El alto número de asesinatos, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas atribuidas a autoridades federales y estatales en los últimos tres sexenios, ubicaron a Veracruz en la primera posición en el nivel nacional, determinó la investigación “Permiso para Matar, Asesinatos y desapariciones por agentes federales y estatales”, de Data Cívica.

En la investigación, se descubrió que entre los años 2006 y 2022 pudieron documentarse al menos mil 524 casos de desaparición forzada, asesinato y ejecución extrajudicial en el nivel nacional, de los cuales el 20 por ciento ocurrieron en Veracruz.

Desde que las autoridades nacionales declararon el inicio de la guerra contra el crimen organizado en México, se han documentado estos crímenes cometidos directamente por presuntos cuerpos de seguridad federales y estatales en contra de personas inocentes o indefensas.

Los datos recabados por más de 30 periodistas que participaron en el trabajo de investigación conjunto mostró que prácticamente en todo el territorio nacional se han registrado de forma reiterada este tipo de crímenes a lo largo de los 16 años que ha durado el conflicto armado interno.

Durante el gobierno de Felipe Calderón, la investigación identificó 444 asesinatos, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas atribuidas a fuerzas estatales y federales (sin que esto represente que son la totalidad de los casos ocurridos), perpetrados en 26 de las 32 entidades del país.

Al siguiente sexenio, encabezado por el gobierno de Peña Nieto, se identificaron al menos 713 crímenes de lesa humanidad documentados en 29 entidades del país.

Y, en el actual, durante los primeros cuatro años de gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, han documentado al menos 308 crímenes de Estado, en 29 entidades.

La mayor de cantidad de asesinatos los concentró de Veracruz, con 20 por ciento de los casos; seguido de Tamaulipas (15 por ciento); Guerrero (10 por ciento); Michoacán (8 por ciento) y Chihuahua (6 por).

Veracruz, tan solo en lo que va del sexenio lopezobradorista, lleva el segundo lugar a nivel nacional con 36 víctimas de ejecución y desaparición forzadas; el primer lugar lo disputa Tamaulipas con 66 casos. Solo los estados de Aguascalientes y Campeche llevan cero casos.

Data Cívica puntualizó que esos mil 524 casos documentados no representan la totalidad de las víctimas que ha dejado el actuar ilegal de autoridades durante esta guerra; pero incluso así, equivalen a una víctima de las autoridades cada seis días, a lo largo de 16 años.

Estos crímenes, precisó la investigación, han sido cometidos por soldados, marinos, guardias nacionales, policías federales, así como policías preventivos estatales y agentes ministeriales del fuero común y del federal.

Es decir, por integrantes de las instituciones encargadas de instrumentar la estrategia de combate al crimen organizado durante los gobiernos encabezados por Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.

Es decir, son crímenes cometidos durante la aplicación de una política pública de seguridad basada en la confrontación armada, refrendada por cada grupo político que ha conquistado el poder de 2006 a la fecha.

“En contra de personas que no empuñaron un arma y que no estaban involucrados en alguna actividad ilícita. Casos, todos, que nos recuerdan que cualquiera puede ser víctima de unas fuerzas de seguridad que actúan impunes”, dice el escrito.

Data Cívica puntualizó, como han denunciado diversas organizaciones, que se viola la Constitución al poner a las Fuerzas Armadas como vigilantes del comportamiento de la población civil, tal como concluyó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y que en el tiempo que lleva en marcha ha cuadruplicado el número de muertes violentas en el país.

Asimismo, Data Cívica afirmó que las mil 524 historias en las que se basa la investigación periodística dan cuenta de que los crímenes perpetrados por las fuerzas del Estado y la violencia homicida generalizada son dos fenómenos que avanzan de la mano en México, ya que durante el tiempo que ha durado el conflicto armado interno, ambos indicadores de violencia han incrementado en las mismas regiones y en los mismos periodos de tiempo.