Gobierno ya no construirá casas para damnificados por inundaciones en el norte de Veracruz: les dará 400 mil pesos para que ellos las hagan

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*La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que se modificó el programa de reconstrucción de viviendas en comunidades afectadas por las inundaciones de octubre de 2025. Ahora, cientos de familias tendrán que buscar terrenos y encargarse de construir sus propias casas, ante la imposibilidad del gobierno de concretar los proyectos de reubicación.

 

A más de un año de las devastadoras inundaciones que afectaron el norte de Veracruz, el Gobierno federal modificó su compromiso de construir viviendas para cientos de familias damnificadas y ahora les entregará recursos económicos para que ellas mismas se encarguen de conseguir terrenos y edificar sus casas.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este martes que en diversas comunidades de la región se abandonará el esquema de construcción directa de viviendas por parte del gobierno, para sustituirlo por un programa de autoconstrucción mediante apoyos económicos de 400 mil pesos por familia.

La medida se aplicará inicialmente en municipios como Ixhuatlán de Madero, Huayacocotla, Ilamatlán, Zontecomatlán y Texcatepec, donde las autoridades no consiguieron concretar acuerdos para establecer nuevos asentamientos destinados a las personas que perdieron su patrimonio durante las inundaciones de octubre de 2025.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum reconoció que, aunque en algunas localidades la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) logró conseguir terrenos para edificar conjuntos habitacionales, en otras la dispersión de las comunidades y las dificultades para encontrar predios adecuados hicieron inviable el proyecto original.

“Pero en otros casos está la dispersión, que era muy difícil construir directamente la vivienda. Entonces va a ser un proceso de autoconstrucción y la garantía de que no van a hacer sus viviendas en las zonas de alto riesgo”, dijo la mandataria federal.

Tras un año de espera, cambian las reglas para los damnificados

La gobernadora Rocío Nahle García había adelantado el lunes que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) decidió modificar el programa de reubicación de las familias afectadas, luego de que durante aproximadamente un año se realizaron reuniones y asambleas sin alcanzar acuerdos sobre los terrenos donde serían construidas las nuevas viviendas.

De acuerdo con la mandataria estatal, algunos habitantes rechazaron los lugares propuestos, mientras que otros predios carecían de infraestructura básica para recibir a las familias.

Uno de los casos ocurrió en Huayacocotla, donde se había considerado un terreno para concentrar a personas damnificadas, pero la propuesta no prosperó debido a la falta de condiciones para establecer un nuevo asentamiento.

“Unos no querían vivir en un lugar, otros no querían vivir acá. Había decidido un terreno en Huayacocotla. La gente de Huayacocotla no quiso que vivieran en ese terreno porque efectivamente no había condiciones de infraestructura”, reconoció Nahle.

Ante esta situación, el Gobierno federal decidió transferir directamente los recursos a los beneficiarios, quienes tendrán que elegir una propiedad o adquirir un terreno y construir su vivienda, siempre que se encuentre fuera de las zonas consideradas de riesgo.

El cambio implica que las familias deberán asumir la búsqueda de terrenos, la contratación de trabajos y la organización de la construcción, responsabilidades que originalmente se contemplaba atender mediante proyectos habitacionales gubernamentales.

Entregarán 400 mil pesos en tres pagos

Según la información oficial, la Sedatu contempla apoyos de 400 mil pesos por familia, que serán entregados mediante tarjetas del Banco del Bienestar.

Los recursos no serán depositados en una sola exhibición, sino en tres ministraciones:

  • Primer depósito: 160 mil pesos.
  • Segundo depósito: 160 mil pesos.
  • Tercer depósito: 80 mil pesos.

Los pagos posteriores estarán condicionados a los avances en la adquisición del terreno o la construcción de la vivienda.

Hasta el 31 de octubre se había reportado la distribución inicial de 465 tarjetas entre familias de cinco municipios, de una meta de 600 hogares. Posteriormente, la Sedatu informó de la entrega de 600 apoyos en Veracruz, con una inversión superior a 200 millones de pesos.

El programa federal forma parte de una estrategia que también comprende a familias damnificadas de Hidalgo y Puebla.

En Poza Rica y Álamo sí se mantiene la construcción de viviendas

El cambio de estrategia no será generalizado para toda la región norte de Veracruz. En municipios como Poza Rica y Álamo Temapache, donde las autoridades aseguraron haber conseguido terrenos adecuados, se mantiene el proyecto de construcción de conjuntos habitacionales para reubicar a las familias que permanecen en zonas de riesgo.

El pasado 30 de octubre, el Gobierno de Veracruz anunció que se habían identificado terrenos para desarrollar hasta 3 mil 500 viviendas en la región, con una primera etapa de 2 mil casas.

Sin embargo, en las comunidades de la Huasteca donde no se lograron acuerdos, las autoridades federales optaron por entregar el dinero directamente a los damnificados en lugar de construirles una vivienda terminada.

La distinción resulta relevante porque, mientras unas familias recibirían casas edificadas mediante proyectos gubernamentales, otras deberán hacerse cargo de su construcción con el monto asignado.