En acto faraónico, Raquel Bonilla se “presenta en sociedad” a horas de asumir en la SEV; sin legado legislativo como senadora

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A unas horas de asumir la titularidad de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), Raquel Bonilla Herrera presentó este sábado su Segundo Informe de Labores como senadora de la República en un acto que contrastó por el despliegue de recursos y la ausencia de resultados concretos que pudiera presumir tras casi dos años en el cargo.

El evento, realizado en el Teatro de la Reforma en el puerto de Veracruz, reunió a cientos de asistentes, entre ellos la gobernadora Rocío Nahle García, integrantes del gabinete estatal, legisladores de Morena, alcaldes y dirigentes partidistas. La asistencia fue reforzada con la presencia de trabajadores de la propia SEV, quienes fueron trasladados al recinto para garantizar un lleno total en un acto que, además, fue transmitido en vivo por Radiotelevisión de Veracruz (RTV), el sistema público estatal.

La dimensión del evento llamó la atención por el contraste con la trayectoria de quien, hasta este domingo, dejará el Senado para asumir una de las dependencias más importantes del gobierno estatal. Mientras el montaje proyectó la imagen de una figura política consolidada, durante su paso por la Cámara Alta Raquel Bonilla prácticamente pasó inadvertida para la opinión pública veracruzana.

Bonilla llegó al Senado como suplente de Claudia Tello Espinosa, quien solicitó licencia para incorporarse al gabinete estatal como secretaria de Educación.

Desde entonces ocupó el escaño por casi dos años. Sin embargo, durante ese periodo nunca destacó por impulsar iniciativas de gran relevancia, promover reformas de impacto para Veracruz o encabezar debates nacionales. Su nombre rara vez apareció asociado a posicionamientos legislativos relevantes o a la defensa de causas específicas para la entidad.

Esa ausencia quedó reflejada incluso en el mensaje que publicó tras su informe.Lejos de enumerar leyes aprobadas por iniciativa propia, reformas impulsadas, recursos gestionados, gestiones en favor de municipios o resultados tangibles de su trabajo parlamentario, la todavía senadora recurrió a un discurso genérico sobre los principios de la “cuarta transformación”.

«Desde la cuarta transformación entendemos el servicio como una forma de estar cerca de la gente, de recorrer el territorio, de escuchar antes de decidir y de trabajar para que el bienestar y la justicia social dejen de ser una promesa y se conviertan en una realidad.»

Añadió que esos principios habían guiado su trabajo legislativo, pero sin mencionar un solo logro concreto, una iniciativa relevante, un dictamen promovido o algún beneficio específico obtenido para Veracruz.

Su publicación concluyó agradeciendo la presencia de Rocío Nahle, de Claudia Tello, de la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, y reiterando que «cuando el pueblo está en el centro de las decisiones, la transformación deja de ser una aspiración».

El mensaje, sin embargo, careció de cualquier referencia a resultados medibles, lo que alimentó los cuestionamientos sobre el verdadero balance de su paso por el Senado.

Más que un informe legislativo, la ceremonia tuvo el tono de una presentación política previa a su llegada a la SEV.