Después de más de 15 años de ofrecer educación media superior tecnológica en Coatepec, la Unidad de Capacitación para el Desarrollo Rural No. 2 (UNCADER 2) anunció la suspensión definitiva de nuevo ingreso para su bachillerato escolarizado, una decisión que marca el inicio del cierre gradual de este servicio educativo y pone fin a una etapa que durante década y media brindó formación académica y técnica a cientos de jóvenes de la región.
A través de un comunicado oficial dirigido a la comunidad coatepecana, la institución informó que las nuevas políticas de regularización establecidas por las autoridades determinaron la cancelación de inscripciones para nuevos estudiantes a partir del ciclo actual. Sin embargo, precisó que los alumnos que actualmente cursan segundo, cuarto y sexto semestre podrán concluir sus estudios, obtener su certificación y egresar de manera normal.
De acuerdo con el documento, será la generación 2025-2028 la última en concluir el bachillerato, tras lo cual el servicio educativo cerrará de manera definitiva.
La noticia representa un duro golpe para una institución que durante años se convirtió en una alternativa educativa distinta para los jóvenes de la región, al combinar la formación académica con la enseñanza práctica en temas relacionados con el desarrollo rural, la producción agrícola y el trabajo comunitario.
Una institución con más de cinco décadas de historia
La UNCADER 2 fue fundada en 1973 como una de las dos Unidades de Capacitación para el Desarrollo Rural existentes en el país. La otra se encuentra en Tapalpa, Jalisco.
Su propósito original fue capacitar a hombres y mujeres del medio rural en técnicas de producción agrícola, pecuaria y de transformación de productos, contribuyendo al desarrollo económico de las comunidades campesinas y fortaleciendo la transferencia de conocimientos tecnológicos al campo mexicano.
Durante décadas, la institución se consolidó como un referente en materia de capacitación rural, ofreciendo cursos, asesorías y asistencia técnica para productores de la región.
Sin embargo, con el paso de los años, los recursos presupuestales destinados a este tipo de centros fueron disminuyendo progresivamente hasta llegar a niveles mínimos, situación que obligó a los trabajadores y especialistas que laboraban en la unidad a buscar mecanismos alternativos para mantener en funcionamiento las actividades.
De acuerdo con información proporcionada por integrantes de la comunidad académica, parte de los ingresos comenzaron a obtenerse mediante la comercialización de productos cultivados dentro de las instalaciones, la impartición de cursos de capacitación con costos accesibles para la población y la participación en convocatorias y concursos que permitían obtener recursos extraordinarios.
El bachillerato, una estrategia para sobrevivir
Ante la reducción constante del financiamiento público, hace aproximadamente 15 años la institución abrió un bachillerato tecnológico con dos especialidades: Desarrollo Comunitario y Producción Agrícola.
La iniciativa permitió ampliar la oferta educativa de la zona y, al mismo tiempo, generar ingresos que contribuyeran a sostener la operación de la unidad.
Los estudiantes cursaban una formación de nivel medio superior con orientación tecnológica, teniendo la posibilidad de desarrollar prácticas en áreas productivas y convivir en un entorno que conservaba características de una granja integral y un centro de capacitación rural.
Aunque en años anteriores la institución contaba con actividades pecuarias más amplias, actualmente las áreas de producción animal se han reducido prácticamente a módulos de gallinas de postura y conejos.
Para muchos alumnos, uno de los principales atractivos de la UNCADER 2 era precisamente la posibilidad de aprender fuera del esquema tradicional de aula, manteniendo contacto directo con procesos productivos agrícolas y pecuarios.
Un espacio con reconocimiento internacional
A lo largo de su historia, la unidad también logró establecer vínculos con instituciones y visitantes extranjeros.
Entre sus instalaciones llegaron a realizar estancias y visitas estudiantes, investigadores y especialistas provenientes de países como Japón y Alemania, entre otros, interesados en conocer los modelos de capacitación rural y los proyectos productivos desarrollados en la región.
Estas experiencias contribuyeron a posicionar a la UNCADER 2 como un espacio de intercambio académico y técnico, además de fortalecer la formación de estudiantes y productores locales.
La institución continuará operando
Pese al cierre gradual del bachillerato, las autoridades de la UNCADER 2 aclararon que la institución no desaparecerá.
En el comunicado se señala que continuará funcionando de manera regular en las actividades que constituyen su misión original, entre ellas la capacitación, vinculación, asesoría y asistencia técnica, investigación, desarrollo tecnológico y atención a procesos de aprendizaje relacionados con el sector rural.
Asimismo, la comunidad académica expresó su agradecimiento a autoridades municipales, organizaciones sociales, productores, padres de familia, estudiantes y egresados que durante dos décadas respaldaron el proyecto educativo.
De manera especial, reconoció el apoyo brindado por el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) 86 de Perote, institución que colaboró en el desarrollo del bachillerato tecnológico y cuya participación fue fundamental para que el proyecto educativo pudiera consolidarse en Coatepec.
Con el anuncio, la UNCADER 2 inicia el cierre de una etapa que dejó huella en generaciones de estudiantes veracruzanos, mientras busca mantener viva la misión con la que fue creada hace más de medio siglo: impulsar el desarrollo rural mediante la capacitación y la transferencia de conocimientos al campo.