La comunidad de La Concepción, en la zona rural de Minatitlán, enfrenta nuevamente la emergencia ambiental provocada por la fuga de hidrocarburo en el pozo Concepción-134, parte de la batería conocida como El Paquital, que dejó de operar en 2003. Aunque Petróleos Mexicanos (Pemex) había informado que la situación estaba bajo control, este viernes 24 de abril la fuga se reactivó, generando alarma entre pobladores y pescadores.
El derrame, que comenzó hace dos meses, ya alcanzó un brazo de la laguna Mezcalapa. Pescadores locales reportaron la aparición de peces muertos, entre ellos robalos y mojarras, lo que confirma el impacto directo en la biodiversidad acuática. “La vida es aquí del pescador, aquí no tenemos otra fuente de trabajo”, reclamaron habitantes, quienes temen que la contaminación paralice la actividad de más de 400 familias que dependen de la pesca.
De acuerdo con testimonios, la fuga se originó por el deterioro y corrosión de válvulas que no fueron selladas adecuadamente tras la clausura del pozo. El agente municipal, Samuel López González, advirtió que el hidrocarburo comenzó a salir con presión, regándose por toda la zona, lo que contradice la versión oficial de Pemex sobre el supuesto control del incidente.
La emergencia ha puesto en evidencia la fragilidad de la infraestructura petrolera abandonada y la falta de protocolos de mantenimiento. Mientras las cuadrillas contratadas para la limpieza continúan con sus labores, los pobladores exigen que la gobernadora Rocío Nahle y las autoridades federales atiendan de manera inmediata el problema, pues la contaminación amenaza con extenderse y afectar de manera irreversible la actividad pesquera y la salud de las comunidades.