La académica y antropóloga Rossana Reguillo, investigadora emérita del ITESO y referente en el estudio de juventudes, violencia y redes sociodigitales en México y América Latina, falleció este sábado 25 de abril de 2026 a los 70 años.
Su muerte ha sido confirmada por el ITESO y lamentada ampliamente en círculos académicos, culturales y de derechos humanos.
Reguillo se consolidó como una figura clave en la antropología mexicana. Desde el ITESO, donde desarrolló gran parte de su carrera, fundó en 2016 el Signa Lab, laboratorio pionero en el análisis de fenómenos digitales y propagandas políticas en redes sociales, donde se documentaron fenómenos como la operación de la red de propaganda digital “AMLOve” en 2019.
Su trabajo se distinguió por la capacidad de vincular la investigación académica con la crítica social, abordando temas como la construcción del miedo, la violencia estructural y la manipulación digital.
Fue reconocida con el Premio Nacional de Antropología en 1995. Era investigadora nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, e integrante de la Academia Mexicana de Ciencias. Además, impartió clases en universidades de España y Colombia, consolidando un perfil internacional que la convirtió en referente para generaciones de investigadores. Sus áreas de investigación fueron juventudes, cultura urbana, violencia estructural, construcción social del miedo y derechos humanos.
Fue autora de múltiples libros y artículos que documentaron las transformaciones sociales vinculadas a la globalización, la desigualdad y la expansión de los entornos digitales. Su obra combinó trabajo etnográfico con marcos teóricos interdisciplinarios, articulando antropología, comunicación y estudios culturales.
Mostró además un decidido compromiso social, siendo cercana a colectivos de madres buscadoras y como defensora de causas de derechos humanos.
Su capacidad para desentrañar las violencias contemporáneas y la manipulación digital la convirtió en una voz crítica y necesaria en tiempos de polarización y simulación institucional. Su legado académico y humano seguirá siendo referente para quienes buscan comprender y transformar las realidades sociales desde la investigación y el compromiso ético.