Medicamentos falsos
Por Mónica Camarena Crespo
De acuerdo con un reportaje que forma parte de la investigación global La medicina del millón (The Cancer Calculos), coordinado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su siglas en inglés), en la que participa EL PAÍS, medio que publica el extraordinario trabajo, en México se ha consolidado un ecosistema criminal dedicado a importar, fabricar y comercializar fármacos apócrifos, fenómeno que se ha multiplicado por cinco desde 2018, en paralelo a problemas de desabasto en el sector salud.
La investigación señala: “Las denuncias recibidas por “medicamentos presuntamente falsificados” pasaron de 45 en 2018 a superar las 250 de 2022 en adelante, de acuerdo con datos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) encargada de la regulación, control y fomento sanitario de productos, servicios y establecimientos, obtenidos vía transparencia”.
“Otro tanto ocurre con las alertas sanitarias por medicamentos falsificados, esto es, los comunicados oficiales de riesgo emitidos por la Comisión para informar sobre productos que representan un peligro grave para la salud”.
“Estas pasaron de dos en 2018 a superar las 30 al año a partir de 2022. Este aumento se da en paralelo a los diferentes cambios en los sistemas públicos de compras de medicamentos operados desde la Administración de Andrés Manuel López Obrador que contribuyeron a un desabastecimiento de medicamentos que todavía se siente en el sector salud”.
El PAÍS da a conocer también, que solicitó con varias semanas de antelación su versión y una entrevista a la Secretaría de Salud y la Comisión en México, sin obtener una contestación al cierre de esa edición.
También refiere de manera muy específica, que el ejemplo más evidente es el del fármaco Keytruda, en el que se centra la investigación global La medicina del millón.
Para la importancia de la investigación poco se ha ahondado en el país, muchos callan y los más ignoran la delicada acusación internacional.
Ágora
Tabasco ya no es un edén. Con la construcción al parecer de la “Chernobil 4T”, conocida como refinería de Dos Bocas, la población no para de denunciar los riesgos ambientales que están padeciendo, pero como acostumbra el gobierno de Morena, no ven y no oyen. Ojalá la historia no acabe tan mal como se proyecta con tanto accidente y muerte que ha ocasionado.
X: @monicamarena