El Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Séptimo Circuito resolvió por unanimidad desechar el último recurso de amparo promovido contra la prórroga de Martín Gerardo Aguilar Sánchez al frente de la Universidad Veracruzana (UV), con lo que se clausuró la vía judicial para impugnar su continuidad.
Según la intepretación del órgano jurisdiccional con sede en Boca del Río, la prórroga otorgada por la Junta de Gobierno de la UV no puede ser revisada mediante juicio de amparo, al tratarse de un acto emitido en ejercicio de la autonomía universitaria. Los magistrados subrayaron que la Junta de Gobierno no tiene carácter de autoridad responsable en este tipo de decisiones, pues actúa dentro de sus atribuciones de autogobierno.
El recurso fue promovido por el académico Carlos Welsh Rodríguez, el cual fue desechado con argumentos que nunca entraron al fondo del asunto: la violación de la Ley Orgánica de la Universidad Veracruzana.
A la par, este mismo jueves 26 de febrero, día en el que se esparció la segunda quincena de febrero, de manera unilateral y sin previo aviso, la Universidad Veracruzana no realizó el pago de bonos que normalmente benefician a los trabajadores de confianza y administrativos de base en este periodo cada año.
Los conceptos que la casa de estudios dejó de cubrirle a los trabajadores de confianza fueron Bono anual despensa, Diferencia de sueldo por incremento, Estímulo laboral 20 días, Estímulo laboral 5 días, Compensación por incremento, Reconocimiento de antigüedad por incremento, y Productividad general por incremento.
Trabajadores de la institución denunciaron que se trata de prestaciones que se otorgan de forma ordinaria, lo que significa que forma parte de las condiciones laborales pactadas, mismas que la institución no podría eliminar unilateralmente, sin una justificación legal o una modificación de contrato aceptada.
La Universidad Veracruzana cuenta con unos dos mil trabajadores de confianza en promedio, a los que se les dejaron de pagar prestaciones y estímulos a partir de cinco mil y más de diez mil pesos, dinero que la institución no aclaró a dónde irá a parar.
Los afectados incluyen a los trabajadores que apoyaron o se mantuvieron en silencio durante el golpe de Martín Aguilar a la UV.
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Veracruzana se pronunció sobre las prestaciones que debieron ser otorgadas por la casa de estudios y adelantó que se solicitará a la brevedad posible una reunión de trabajo con las autoridades universitarias competentes a fin de que se informe el motivo por el cual no se solventaron los pagos antes mencionados y en su caso, sea comunicada la fecha de la reprogramación de estos con el objeto de resguardar los derechos del personal administrativo de confianza.