Participaciones para Veracruz caerán casi 643 millones en 2027; entidad depende de la Federación para el 92% de sus ingresos

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*El proyecto presupuestal presentado por Rocío Nahle al Congreso estatal revela que Veracruz apenas genera con sus propios ingresos una pequeña parte de los recursos que necesita para funcionar. Aunque el presupuesto crecerá 4.6 por ciento, las participaciones federales disminuirán en casi 643 millones de pesos, mientras que el gobierno reconoce que en 2026 sufrió una reducción superior a los 3 mil millones por ese concepto.

 

Las finanzas públicas de Veracruz mantendrán durante 2027 una elevada dependencia de los recursos que transfiere el gobierno federal, que representarán 92.1 por ciento de los ingresos presupuestarios del estado, mientras que las participaciones federales, uno de los principales componentes de financiamiento de libre disposición, registrarán una disminución de casi 643 millones de pesos respecto de lo aprobado para 2026.

Así lo establece la iniciativa de Ley de Ingresos y el proyecto de Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal 2027, enviados este jueves por la gobernadora Rocío Nahle García al Congreso del Estado, en los que se propone un presupuesto total de 185 mil 597 millones 300 mil pesos.

La cifra representa un incremento nominal de 4.6 por ciento respecto de los 177 mil 408 millones 400 mil pesos autorizados para 2026. Sin embargo, el aumento no modifica la estructura de financiamiento de la administración estatal, que continúa dependiendo abrumadoramente de las transferencias de la Federación.

De acuerdo con el documento elaborado por la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), para el próximo año se prevé recibir 170 mil 988 millones 400 mil pesos por concepto de participaciones, aportaciones, convenios, incentivos derivados de la colaboración fiscal y otros fondos federales.

En contraste, los ingresos de gestión o propios del gobierno estatal apenas alcanzarían los 11 mil 852 millones 300 mil pesos, equivalentes a aproximadamente 6.4 por ciento del presupuesto proyectado.

Esto significa que, por cada 100 pesos contemplados en los ingresos del gobierno veracruzano, alrededor de 92 provendrán de transferencias federales y apenas seis de la recaudación propia, mientras que el resto corresponderá principalmente a ingresos por venta de bienes y prestación de servicios.

La situación evidencia el reducido margen de autonomía financiera del estado y su exposición a las decisiones presupuestales federales y al comportamiento de la recaudación nacional.

Participaciones federales disminuirán casi 643 millones de pesos

Uno de los datos más relevantes del proyecto es la reducción de las participaciones federales del Ramo 28, que pasarán de 79 mil 662 millones 700 mil pesos presupuestados para 2026 a 79 mil 20 millones 100 mil pesos para 2027.

La disminución será de aproximadamente 642 millones 600 mil pesos, equivalente a 0.8 por ciento en términos nominales.

A diferencia de las aportaciones federales, que tienen destinos específicos establecidos por la legislación, las participaciones constituyen recursos de libre disposición que permiten al gobierno estatal financiar distintas obligaciones, programas y servicios.

Por ello, su reducción implica una presión adicional sobre la capacidad de maniobra presupuestal de la administración de Nahle.

El descenso se reflejará en varios de los fondos que integran este rubro.

El Fondo General de Participaciones disminuirá de 63 mil 993 millones 900 mil pesos a 63 mil 803 millones 600 mil pesos, una reducción de 190 millones 300 mil pesos.

El Fondo de Fomento Municipal caerá 3 por ciento, al pasar de 3 mil 181 millones 200 mil a 3 mil 85 millones 500 mil pesos.

En tanto, las participaciones correspondientes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) sufrirán una disminución de 13.6 por ciento, mientras que el Fondo de Fiscalización y Recaudación tendrá una reducción de 8.3 por ciento.

También se proyectan descensos en el Fondo de Extracción de Hidrocarburos, el Fondo de Compensación del IEPS y las participaciones vinculadas con gasolinas y diésel.

Gobierno reconoce recorte superior a 3 mil millones en 2026

La propia administración estatal reconoce en su exposición de motivos que durante 2026 Veracruz enfrentó una reducción de más de 3 mil millones de pesos en las participaciones federales totales, situación que llevó a modificar los criterios utilizados para elaborar las previsiones del próximo año.

Ante el riesgo de que se repita ese escenario, Sefiplan decidió calcular los ingresos por participaciones para 2027 tomando únicamente 95 por ciento de los montos estimados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El documento señala que esta decisión constituye una medida precautoria frente a posibles disminuciones de los recursos federales durante el ejercicio fiscal.

También advierte que el monto definitivo de las participaciones dependerá del comportamiento de la Recaudación Federal Participable y de la evolución de la actividad económica nacional.

Es decir, aunque el gobierno estatal contempla recibir poco más de 79 mil millones de pesos por participaciones, esa cantidad podría modificarse en función de la situación económica y fiscal del país.

La previsión refleja la vulnerabilidad de una estructura financiera que depende principalmente de ingresos cuya generación y distribución no están bajo el control directo de las autoridades veracruzanas.

Aumentarán las aportaciones, pero son recursos etiquetados

Aunque las participaciones disminuirán, las aportaciones federales del Ramo 33 registrarán un incremento de 8.6 por ciento durante 2027.

De acuerdo con la propuesta, pasarán de 71 mil 610 millones de pesos previstos para 2026 a 77 mil 794 millones 200 mil pesos el próximo año, un aumento superior a 6 mil 183 millones de pesos.

Este crecimiento explica buena parte del incremento general de los ingresos provenientes de la Federación.

Sin embargo, el propio gobierno estatal reconoce que estos recursos tienen un destino específico y deben ejercerse exclusivamente en los conceptos y condiciones establecidos por la Ley de Coordinación Fiscal.

Por lo tanto, el aumento de las aportaciones no compensa necesariamente la reducción de las participaciones en términos de disponibilidad presupuestaria, pues no pueden utilizarse libremente para cubrir cualquier necesidad financiera del gobierno.

Del total de transferencias federales proyectadas para 2027, las participaciones representarán 46.2 por ciento; las aportaciones, 45.5 por ciento; los convenios, 5.6 por ciento; los incentivos derivados de la colaboración fiscal, 1.1 por ciento, y otros fondos, alrededor de 1.5 por ciento.

Recaudación propia seguirá siendo insuficiente

En cuanto a los ingresos propios, el gobierno de Rocío Nahle proyecta un incremento de 9.2 por ciento, al pasar de 10 mil 849 millones 200 mil pesos en 2026 a 11 mil 852 millones 300 mil pesos para 2027.

Los impuestos estatales aportarían 7 mil 780 millones 100 mil pesos, mientras que los derechos generarían 3 mil 806 millones de pesos.

La recaudación por impuestos aumentaría 9.3 por ciento y la correspondiente a derechos crecería 9.7 por ciento.

A pesar de estos incrementos, los ingresos propios continuarán representando una proporción reducida de los recursos presupuestarios totales.

Esta situación limita la capacidad del gobierno veracruzano para financiar sus prioridades con recursos generados directamente en la entidad y lo mantiene sujeto a las variaciones de las transferencias federales.

Presupuesto creciente, pero con menor margen de maniobra

El proyecto presupuestal para 2027 plantea así un escenario contrastante: mientras los ingresos totales crecerán 4.6 por ciento en términos nominales, las participaciones federales disminuirán y el incremento de las transferencias estará impulsado principalmente por recursos etiquetados.

Además, el aumento global del presupuesto no necesariamente implica una mayor disponibilidad real de recursos, debido a que debe considerarse el efecto de la inflación y las obligaciones financieras y operativas de la administración pública.

En su mensaje al Congreso, la gobernadora Rocío Nahle sostiene que el proyecto busca mantener la disciplina financiera, reducir obligaciones y fortalecer la inversión pública y los programas sociales.

No obstante, las propias cifras oficiales muestran que la administración estatal continuará operando con una dependencia superior al 90 por ciento de los recursos federales, sin que el incremento previsto en la recaudación propia modifique sustancialmente esa condición.

El documento también reconoce la necesidad de fortalecer los mecanismos de estabilización de ingresos para enfrentar posibles nuevas disminuciones de las participaciones federales.

De esta manera, el presupuesto de 2027 confirma que uno de los principales desafíos estructurales de las finanzas públicas veracruzanas sigue siendo su escasa autonomía financiera.

Y es que, pese al crecimiento nominal de los ingresos y al discurso gubernamental de fortalecimiento de las finanzas estatales, Veracruz continuará dependiendo de la Federación para financiar prácticamente todo su presupuesto, mientras los recursos de libre disposición provenientes de las participaciones registrarán una disminución por segundo año consecutivo en las previsiones presentadas por la propia administración estatal.