Por Norberto Lacarriere
¡Suben!
El partido de DONALD TRUMP perdió mayoría en el senado, tal y como se veía venir.
Pocas veces un pronóstico es tan certero como el que vaticinó la derrota.
Las posturas políticas de ese presidente ayudaron a ello.
Una guerra fallida en Irán, y las redadas antimigrantes fueron punto de quiebre.
Los efectos en el electorado se identificaron en los últimos meses.
La decepción se reflejó en votos de castigo este 3 de noviembre.
Según los primeros reportes, TRUMP ya reconoció los resultados.
¡Hasta ofreció trabajar de la mano con sus adversarios!
Sólo que su soberbia le impide aceptar que él influyó en la caída.
“Si hubiera competido, habríamos ganado», dijo.
Bueno, ya saben lo que se dice en estos casos:
Si la abuela tuviera ruedas, habría sido bicicleta.
Esa fue su actitud.
Ya veremos si la conserva o cambia de parecer.
CAMBIÓ EL MAPA
Los republicanos también mordieron el polvo en gubernaturas.
Entre ellas, Texas, con quien será la tercera mujer en regir el destino del estado.
California es otra entidad que conservarán los liberales.
Así que este 3 de noviembre de 2026 es día histórico para los demócratas.
Irónicamente, el principal promotor de estos fue el mismísimo TRUMP.
Ahora bien, ¡cuidado con lo que pueda venir para México!
Si alguien cree que con esta derrota se van a calmar las presiones, está equivocado.
Al haber encono, puede ser que busque quien se la pague.
Y lo primero que tiene a la mano, es Cuba y México.
Total: sospechas, razones y ecuaciones le sobran para desquitarse.
Particularmente personajes de cárteles, tanto del hampa como de la política.
Nuestro fundamento es basado en experiencias recientes.
Y en la actitud del neoyorquino con sus constantes ataques.
COLOFÓN
Prohibido olvidar la prudencia.
Doble la arrogancia, doble la caída.
Ahí están las consecuencias.
¡Vaya tunda recibida!
Les va a dejar dolencias.
A palo dado ni otra elección las quita.
Por su atención, ¡Gracias! Por hoy, ¡Bajan!