*El ingeniero falleció a los 92 años. Su candidatura presidencial de 1988, la ruptura con el PRI, la fundación del PRD y su triunfo en la primera elección de jefe de Gobierno del Distrito Federal marcaron el proceso de apertura política que transformó al país y abrió el camino a la alternancia en el poder.
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los principales protagonistas de la transición democrática mexicana, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y figura histórica de la izquierda nacional, falleció este miércoles 28 de octubre a los 92 años de edad, dejando un legado estrechamente vinculado con la lucha contra el régimen de partido hegemónico y la construcción de un sistema político plural.
La muerte del ingeniero, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, fue confirmada la noche de este miércoles. Hasta el momento no se han dado a conocer oficialmente las causas de su fallecimiento.
Su desaparición física representa el cierre de un capítulo fundamental de la historia política contemporánea de México, particularmente del movimiento democrático que comenzó a tomar fuerza durante la década de 1980 y que desembocaría en las reformas electorales de los años noventa y la primera alternancia presidencial en el año 2000.
Cárdenas fue una figura decisiva en ese proceso. Su ruptura con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), después de haber sido senador y gobernador de Michoacán, contribuyó a fracturar el sistema político construido alrededor del presidencialismo y de un partido que había monopolizado el poder durante décadas.
En 1986, junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes, impulsó la Corriente Democrática dentro del PRI, que cuestionó los mecanismos autoritarios de selección de candidatos y exigió una democratización de la vida interna del partido.
La negativa de la dirigencia priista a modificar sus prácticas precipitó la ruptura y dio origen a uno de los movimientos opositores más importantes del México moderno.
1988: la elección que cambió la historia política de México
El momento más trascendente de la trayectoria de Cuauhtémoc Cárdenas ocurrió en 1988, cuando encabezó la candidatura presidencial del Frente Democrático Nacional (FDN), una coalición de organizaciones políticas y sociales que desafió abiertamente la hegemonía del PRI.
Aquella elección quedó marcada por la llamada «caída del sistema», la interrupción del mecanismo de información electoral cuando comenzaban a conocerse los resultados de la votación.
El gobierno declaró ganador al candidato priista Carlos Salinas de Gortari, en medio de denuncias de fraude electoral, irregularidades y cuestionamientos sobre la legitimidad de los resultados.
Aunque nunca se produjo una revisión integral que permitiera esclarecer todas las controversias de aquella elección, el episodio se convirtió en un parteaguas de la historia nacional.
La movilización ciudadana que acompañó a Cárdenas demostró que el régimen priista podía ser desafiado electoralmente y que existía una demanda social de elecciones auténticamente competitivas, instituciones imparciales y respeto al voto.
El movimiento de 1988 fue también uno de los principales detonantes de las transformaciones institucionales que se desarrollarían durante la siguiente década, incluida la creación del Instituto Federal Electoral (IFE) en 1990 y las posteriores reformas que fortalecieron su autonomía frente al gobierno.
De esta manera, aunque Cárdenas nunca llegó a la Presidencia de la República, su participación contribuyó a generar las condiciones políticas para que México transitara hacia un sistema de mayor competencia electoral.
La fundación del PRD y la construcción de una oposición nacional
En 1989, Cárdenas participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática, que reunió a sectores provenientes del nacionalismo revolucionario, organizaciones socialistas, movimientos populares y grupos opositores al régimen.
El PRD se convirtió en uno de los principales instrumentos de participación de la izquierda electoral mexicana y en una fuerza relevante para impulsar reformas políticas, disputar gobiernos locales y ampliar los espacios de representación.
Cárdenas volvió a contender por la Presidencia de la República en 1994 y en 2000, sin conseguir el triunfo. Sin embargo, su influencia política trascendió los resultados de sus candidaturas.
En 1997 obtuvo una victoria histórica al convertirse en el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal elegido directamente por la ciudadanía, después de décadas en las que las autoridades de la capital eran designadas desde el Poder Ejecutivo federal.
Su triunfo representó otro momento significativo de la transición democrática: el principal centro político y administrativo del país pasó a ser gobernado por una fuerza opositora al PRI, tres años antes de que Vicente Fox consiguiera la alternancia presidencial.
Un legado que trascendió a los partidos
Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, Cuauhtémoc Cárdenas fue ingeniero civil egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México y desarrolló una trayectoria pública que abarcó más de seis décadas.
A diferencia de otros dirigentes surgidos del movimiento de 1988, mantuvo una identidad política propia y expresó desacuerdos con distintas administraciones, incluso con gobiernos emanados de las fuerzas de izquierda que contribuyó a construir.
Su relación con Andrés Manuel López Obrador, quien posteriormente encabezaría el movimiento que dio origen a Morena, combinó etapas de colaboración política con diferencias sobre el rumbo de la izquierda y el ejercicio del poder.
En sus últimos años continuó participando en discusiones sobre la política energética y el desarrollo nacional. En 2026 asumió la presidencia honoraria de la Comisión Consultiva del Petróleo de Petróleos Mexicanos.