Por la inseguridad, las extorsiones, el deterioro de las carreteras y el encarecimiento de sus operaciones, organizaciones del autotransporte de carga convocaron a un paro nacional indefinido a partir del próximo lunes 26 de octubre, con movilizaciones en distintos puntos del país, incluido Veracruz, donde se prevén afectaciones en las principales vías de comunicación.
La protesta comenzará a partir de las 8:00 de la mañana y contará con la participación de integrantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac), la Honorable Alianza Mexicana de Organizaciones Transportistas (Hamotac) y otras agrupaciones del sector, que denunciaron la falta de respuestas efectivas de los gobiernos federal y estatales a sus demandas.
En Veracruz, las movilizaciones se realizarán en las regiones de Xalapa, Perote, Alto Lucero, Veracruz puerto, Córdoba-Orizaba, Coscomatepec, La Tinaja y Coatzacoalcos, de acuerdo con los representantes de las organizaciones participantes.
Uno de los principales puntos de concentración será la autopista 150D Puebla-Veracruz, donde los transportistas anunciaron marchas lentas que podrían ocasionar congestionamientos importantes y retrasos en el traslado de mercancías y pasajeros.
Norberto Limón Ambrosius, delegado de Canacar en Veracruz, explicó que las manifestaciones serán pacíficas y que no se pretende cerrar completamente las carreteras, aunque las unidades de carga ocuparán parte de las vialidades y dejarán al menos un carril disponible para la circulación.
El representante empresarial señaló que la protesta busca visibilizar las condiciones de inseguridad en las que trabajan diariamente los operadores, quienes enfrentan robos, asaltos y extorsiones durante sus recorridos por las carreteras del país.
A esta problemática se suma el deterioro de autopistas y carreteras federales, que incrementa los riesgos de accidentes, provoca daños a las unidades y eleva los costos de mantenimiento.
Los transportistas también cuestionan el incremento en los precios del diésel, las cargas fiscales y los cambios propuestos a los estímulos relacionados con el pago de peajes, factores que consideran una amenaza para la viabilidad económica de sus actividades.
Las organizaciones denunciaron que, pese a las reuniones sostenidas con distintas autoridades, los compromisos para mejorar la seguridad y las condiciones de operación no se han traducido en soluciones concretas.
Bajo la consigna de que el autotransporte de carga no puede seguir siendo ignorado, los dirigentes anunciaron que mantendrán las movilizaciones por tiempo indefinido y exigieron la intervención de funcionarios con capacidad de decisión, en lugar de continuar participando en mesas de trabajo sin resultados.
La protesta podría tener repercusiones en la actividad económica nacional, debido a la importancia del transporte carretero para el abastecimiento de alimentos, combustibles, materias primas y productos industriales.
En Veracruz, las afectaciones podrían sentirse especialmente en los corredores que comunican al puerto con el centro del país, así como en las rutas de acceso a las zonas industriales y comerciales de Córdoba, Orizaba y Coatzacoalcos.
Ante el anuncio, la Secretaría de Gobernación reiteró su disposición al diálogo con las organizaciones transportistas, aunque hasta este viernes no se había informado de algún acuerdo que permitiera desactivar las movilizaciones.
El paro representa una nueva expresión del descontento del sector frente a la inseguridad carretera y los costos de operación, problemas que, según las agrupaciones convocantes, persisten a pesar de las reiteradas exigencias de intervención gubernamental.