Tras anunciar la liquidación de la deuda derivada de la bursatilización que durante casi dos décadas afectó a 199 municipios veracruzanos, la gobernadora Rocío Nahle García lanzó una advertencia a los alcaldes: no contraten nuevos créditos, pues aseguró que su administración promoverá que el Congreso del Estado no autorice ningún nuevo endeudamiento municipal, pese a que los ayuntamientos gozan de autonomía constitucional para administrar su hacienda pública.
Durante una reunión con presidentes municipales en Palacio de Gobierno, la mandataria sostuvo que el saneamiento de las finanzas estatales y municipales hará que las instituciones bancarias busquen ofrecer nuevos financiamientos a los ayuntamientos, por lo que pidió a los ediles rechazar esas propuestas.
“Van a ir a ponerles dinero ahí en la mesa. Por favor, no. Tendría que pasar por el Congreso y no se los vamos a autorizar; le vamos a decir a los diputados: no”, afirmó Nahle, desnudando la sumisión del Legislativo al Ejecutivo.
La postura representa un endurecimiento del control político sobre el financiamiento de los municipios, ya que, si bien la contratación de deuda de largo plazo requiere autorización del Congreso local conforme al marco constitucional y la legislación en materia de disciplina financiera, los municipios son órdenes de gobierno con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía para administrar su hacienda pública.
El pronunciamiento se dio durante el acto en el que el Gobierno del Estado celebró la extinción de la deuda bursátil contratada en 2008 por 199 municipios, un esquema financiero que, de acuerdo con la administración estatal, generó el pago de más de mil 837 millones de pesos únicamente por concepto de intereses.
Presumen fin de la bursatilización
El Gobierno de Veracruz calificó la liquidación de esa deuda como un «logro histórico», al señalar que los municipios dejarán de destinar parte de sus participaciones federales al pago del mecanismo financiero y dispondrán de mayores recursos para inversión pública.
La administración estatal sostuvo que la cancelación anticipada del adeudo mejorará la calificación crediticia tanto del estado como de los municipios, lo que, paradójicamente, facilitaría el acceso a nuevos créditos, escenario que Nahle dijo querer evitar.
Como alternativa al endeudamiento, la gobernadora pidió a los alcaldes fortalecer la recaudación propia, particularmente del impuesto predial, al asegurar que ello permitiría incrementar las participaciones federales que reciben los municipios.
«Van con lo que nosotros tenemos, con lo que se tiene en sus municipios», expresó al insistir en que las administraciones municipales deben privilegiar las finanzas sanas sobre la contratación de nuevos empréstitos.