Más de 60 mil trabajadores participaron en el desfile del 1 de mayo en Xalapa, donde las demandas laborales sobre salarios, condiciones laborales y falta de certeza jurídica en diversas instituciones públicas se hicieron sentir y derivaron en protestas dirigidas a la gobernadora Rocío Nahle.
Bajo un calor extremo, contingentes de sindicatos y organizaciones laborales expresaron su inconformidad por los atrasos en pagos, la ausencia de contratos formales y la precariedad en la que se desempeñan miles de empleados estatales.

“Salario de educadora para la gobernadora”, corearon los trabajadores del Sindicato Democrático de Trabajadores de la Educación de Veracruz (SDTEV), lo que causó cierta incomodidad en Nahle García.
Otros gremios aprovecharon la ocasión para exigir mejoras salariales, respeto a derechos adquiridos y condiciones dignas de trabajo. La protesta se caracterizó por pancartas, consignas y reclamos directos. Aunque también hubo agradecimientos y muestras de apoyo de algunos gremios.
La gobernadora Nahle respondió asegurando que se están atendiendo las demandas, con el inicio de procesos de regularización laboral y mesas de diálogo con sindicatos. Sin embargo, los manifestantes insistieron en que las soluciones deben ser inmediatas y no quedarse en promesas.