Durante la sexta sesión ordinaria del Consejo Nacional Morena fueron prohibidas las denostaciones públicas entre militantes, así como el nepotismo, el uso de recursos públicos para beneficio personal o de grupo, la “opulencia” y los viajes en primera clase, el uso de vehículos blindados, el turismo político y otras «extravagancias».
La reunión en la que participaron de 364 consejeros nacionales y fue encabezada por el presidente del Consejo, Alfonso Durazo, en conjunto con la dirigente nacional de Morena Luisa María Alcalde, giró en torno de una carta que les hizo llegar la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que pidió a los morenistas no confiarse y no olvidar los orígenes de su partido/movimiento.
“La Presidenta destaca en su carta la importancia de que existan reglas claras para quienes aspiren a representar a nuestro movimiento como candidatas y candidatos en la elección de 2027: que se respeten los tiempos de los procesos internos y electorales, que las campañas sean a ras de tierra, casa por casa, convenciendo al pueblo y no haciendo derroche de recursos económicos, y en que el actuar de la militancia y de quienes nos representan como personas servidoras públicas se mantengan con los principios que nos identifican”, dijo Luisa Alcalde.
Entre los acuerdos, se estableció que todo morenista, pero principalmente quienes compitan por cargos públicos, deberán actuar con “austeridad republicana”, tener independencia de los poderes fácticos, promover la igualdad, tener valores democráticos, aceptar la no reelección y rechazar el nepotismo. Presente en el presídium estuvo Andrés López Beltrán, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Quedó “prohibido” utilizar recursos humanos, materiales o financieros de carácter público para beneficio personal, familiar, gremial o de grupo, o con fines distintos a sus actividades oficiales, representativas o partidarias.
También se proscribió realizar viajes aéreos en primera clase o utilizar vehículos aéreos privados; usar vehículos blindados, servicios de seguridad privada o personal de apoyo excesivo; hacer “turismo político” y participar en congresos internacionales en el extranjero; promover el “consumismo” o exhibir signos de ostentación material como joyería, ropa de marcas exclusivas, propiedades o automóviles de alto valor, restaurantes o turismo de lujo, entre otras cuestiones que fueron calificadas como “extravagancias».
«La parafernalia del poder pertenece al pasado de corrupción y privilegios, Morena es humildad», señala el acuerdo.
También se acordó como uno de los ejes el respeto y la igualdad entre la militancia. “El principio elemental es la unidad, el respeto mutuo, la crítica fraterna, y se establece como prohibición algunas conductas como denostaciones públicas entre militantes; respetar los mecanismos institucionales como la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia para dirimir nuestras controversias”, señaló Alcalde Luján.