Irónico, que quienes se han dedicado a fracturar a su partido para imponer sus intereses e incluso a operar en su contra y dobletear con otros, ahora se rasguen las vestiduras porque no les dieron la posición que exigían en las listas de regidurías. Hay que ser cínico y cachetón.
LA RABIA DE LOS SEPULTUREROS
Share