Pide Iglesia Católica evitar que el crimen organizado intervenga en elecciones: “la democracia electoral mezclada con la delincuencia es un binomio totalmente inaceptable”

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La Conferencia del Episcopado de México (CEM) emitió un mensaje a la Nación ante el inicio de las campañas electorales de 2024 “con el único deseo de construir juntos, apoyados en la verdad y la justicia, el ambiente propicio para celebrar en paz este importante proceso político”.

La Iglesia Católica mexicana expresó en su mensaje que “creemos que el peor de los escenarios, el que mayormente debemos evitar, es aquel en el que el crimen organizado y otros grupos delincuenciales intervengan en el proceso electoral en cualquier lugar y momento”.

Los obispos mexicanos puntualizaron que “la democracia electoral mezclada con la delincuencia es un binomio totalmente inaceptable, es un signo de la más deplorable corrupción que se debe evitar a toda costa. Por ningún motivo se puede justificar y mucho menos entrar en complicidad”.

Llamó al Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FISEL) a “actuar con apego a la imparcialidad y la justicia, con ética y competencia profesional, para garantizar que el proceso se desarrolle con plena legalidad”.

La CEM consideró necesario que las secretarías de la Defensa Nacional y Marina, así como la Guardia Nacional, a nivel estatal y nacional, “garanticen la protección y el ambiente de paz, de tal manera que se eviten, por motivos electorales, las agresiones, los atentados y los lamentables asesinatos de candidatos, políticos, familiares, periodistas y demás ciudadanos. Que el proceso electoral de 2024 sea un ejemplo de civilidad a la altura de la cultura democrática que los mexicanos hemos ido construyendo y perfeccionando en las últimas décadas”.

Señaló que los actores políticos sin excepción, comenzando por las autoridades y siguiendo con los candidatos, partidos y ciudadanos, deben cumplir las leyes y las normas en materia electoral y enfatizó: “por el bien de México, primero la democracia y el Estado de Derecho”.

La Iglesia reconoció que las condiciones por las que atraviesa el país “desafortunadamente no son las mejores, pues es evidente que, desde hace tiempo, nuestros problemas son muchos”.

“México necesita campañas electorales, limpias, legales y austeras; con abundancia de propuestas responsables y serias; dejando de lado las descalificaciones de los contrincantes para dar lugar a la búsqueda de soluciones auténticas para nuestros problemas, tomando en cuenta la seriedad de los mismos”, expuso.

Y a los ciudadanos les dijo que “no es tiempo de apatía, indiferencia o abstencionismo. Es tiempo de participación y compromiso. Exhortamos a todos los ciudadanos, especialmente a los jóvenes, a informarse, interesarse y tomar sus propias decisiones buscando el bien del país”, y de paso exhortó a los partidos políticos y candidatos para que “se conduzcan con ética y altura de miras”.