Parque Juárez

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Agresor y omiso el secretario de Salud de Veracruz

Por Mónica Camarena Crespo

El titular en Veracruz de la Secretaría de Salud, Roberto Ramos Alor se mostró de cuerpo entero durante su comparecencia ante legisladores locales con motivo de la glosa del Tercer Informe de gobierno.

Confundió el recinto legislativo con un “carnaval sureño” donde todo se vale con tal de pasarla bien y librar un trago amargo en materia de transparencia y rendición de cuentas.

El funcionario orgulloso “cuatroteísta” decidió con tal de no explicar el destino de muchos millones de pesos que pareciera se diluyeron en una voraz licuadora, ofender y atacar.

La mala noticia para él que presumió contar con dos títulos profesionales, el de médico y abogado, es que en está última especialidad pareciera totalmente obsoleto en nuevas legislaciones y que tienen que ver con la paridad de género.

La diputada local del PRI, Anilu Ingram cuestionó al titular de salud en Veracruz, acerca del desabasto de medicamentos, el destino de 40 millones de pesos a organismos internacionales y los médicos cubanos que llegaron a nuestro país durante la contingencia sanitaria por Covid-19.

Las preguntas “no cayeron como anillo al dedo” tomando en cuenta la reacción del funcionario, quién arremetió en contra de la legisladora “Veracruz y el país ya está cansado de conocer la historia de diputadas y diputados que nunca hacen esta práctica democrática y que son totalmente palacios y antes muertas que sencillas porque nunca han estado cerca del pueblo, ¿qué representan esas diputadas?, me pregunto yo”, aseveró el secretario.

Habría que avisarle a Ramos Alor que su conducta agresiva, prepotente y omisa para con la diputada Ingram puede ser motivo de denuncia.

De acuerdo al portal Testigo Magenta la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia para el estado de Veracruz, la Violencia Política en razón de Género, en su apartado “P” señala: Difamar, calumniar, injuriar o realizar cualquier expresión que descalifique a las mujeres en ejercicio de sus funciones políticas, con base en estereotipos de género, con el objetivo o el resultado de menoscabar su imagen pública, limitar o anular sus derechos.

Al impartir la videoconferencia “Violencia política contra las mujeres: un obstáculo para nuestra democracia”, la Consejera Electoral del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), Norma Irene de la Cruz Magaña, advirtió que la violencia política contra las mujeres en razón de género se cimienta en tres elementos: cuando se dirige a una mujer por su condición de mujer, cuando le afecta desproporcionadamente o cuando tiene un impacto diferenciado en ella, “es una forma de violencia que busca limitar o menoscabar los derechos políticos y electorales de las mujeres y  puede ser ejercida en cualquier tiempo, en cualquier lugar y por cualquier persona”.

Ojalá la legisladora Anilu Ingram no deje pasar esta agresión que sufrió en el recinto en donde ella ocupa una curul, desde donde seguramente insistirá en la lucha a favor de las mujeres, para más respeto y equidad, pero sobre todo para cumplir y hacer cumplir las leyes.

@monicamarena