“En un mes nos levantamos”, presume Nahle; un año después de inundaciones, damnificados de Poza Rica siguen sin recuperar sus hogares

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*Mientras la gobernadora de Veracruz asegura que la zona norte se recuperó en apenas 30 días de las inundaciones de octubre de 2025, cientos de familias todavía enfrentan las consecuencias del desastre. La reubicación de 750 familias en viviendas más pequeñas y alejadas de sus lugares de origen contrasta con el discurso oficial de una recuperación prácticamente inmediata.

 

“En un mes nos levantamos, en un mes salimos adelante”, afirmó la gobernadora Rocío Nahle García al referirse a la “recuperación” de la zona norte de Veracruz tras las devastadoras inundaciones de octubre de 2025.

Sin embargo, a un año de la tragedia, la realidad que enfrentan cientos de familias damnificadas en municipios como Poza Rica y Álamo contrasta con la versión de la mandataria estatal, quien presentó la respuesta gubernamental como un ejemplo de coordinación y eficacia.

Las consecuencias de las inundaciones siguen presentes en la vida de quienes perdieron sus viviendas, patrimonio y medios de subsistencia. Para ellos, la emergencia no terminó en un mes, como sostiene la gobernadora, sino que se convirtió en un largo proceso de incertidumbre sobre su futuro.

La declaración de Nahle se produjo durante la ceremonia por el 60 aniversario de la primera aplicación del Plan DN-III-E, realizada en Pánuco, donde se develó una placa conmemorativa y se reconoció la labor del Ejército Mexicano en la atención de desastres naturales.

Ahí, la mandataria agradeció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, las Fuerzas Armadas, las instituciones y la ciudadanía, y aseguró sentirse orgullosa de la respuesta colectiva ante la emergencia.

Pero entre el reconocimiento a las labores de rescate y la afirmación de que la región salió adelante en apenas un mes existe una diferencia fundamental: atender una emergencia no equivale a reconstruir las comunidades afectadas ni a restituir el patrimonio perdido por sus habitantes.

El gobierno estatal y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) proyectan reubicar a 750 familias damnificadas de Poza Rica en el municipio de Coatzintla, a unos 40 minutos de las zonas donde actualmente habitan. Las viviendas que se construirán serán de tipo dúplex, de apenas 61 metros cuadrados, con dos recámaras, sala, comedor, baño y un pequeño patio. El proyecto contempla tres mil 500 viviendas, pero solamente 750 estarán destinadas a las familias afectadas por las inundaciones.

A ello se suma que, en vísperas del primer aniversario de la tragedia, habitantes de Poza Rica manifestaron dudas sobre la eficacia del nuevo sistema de alerta temprana, debido a que durante las pruebas algunas alarmas no se escucharon suficientemente.

La situación contrasta con la afirmación de Nahle de que la región había salido adelante en apenas 30 días.

Las inundaciones provocadas por el desbordamiento de los ríos Cazones y Pantepec dejaron un saldo oficial de 37 personas fallecidas y 10 desaparecidas, además de viviendas destruidas, negocios afectados y pérdidas patrimoniales.

Durante su intervención en Pánuco, Nahle sostuvo que la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno y las Fuerzas Armadas permitió responder a la contingencia. “En coordinación y en unidad todos lo podemos hacer y lo hemos demostrado”, expresó.

No obstante, los testimonios y las condiciones documentadas a un año de las inundaciones exhiben los límites de esa narrativa oficial. Aunque las labores de rescate, limpieza y asistencia permitieron atender la emergencia inicial, la reconstrucción habitacional continúa pendiente para cientos de familias.