Tras represión a trabajadores del IMSS en la CDMX, convocan a paro nacional contra bajos salarios y falta de insumos

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*Policías capitalinos encapsularon y replegaron a empleados del Seguro Social que exigían mejoras salariales, medicamentos y condiciones dignas de trabajo. El conflicto se extendió a varios estados y los inconformes anunciaron un paro nacional tras fracasar las negociaciones con Gobernación y la dirigencia sindical.

 

Las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por mejores salarios, prestaciones y abastecimiento de medicamentos derivaron en operativos policiales contra los manifestantes en la Ciudad de México, donde elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) encapsularon y replegaron a empleados que mantenían bloqueos en distintas vialidades.

La intervención de la policía capitalina ocurrió durante la noche del viernes 9 de octubre, después de una jornada de movilizaciones que se extendió a hospitales, clínicas y oficinas administrativas del instituto, y que desembocó en una convocatoria a paro nacional ante la falta de acuerdos con las autoridades federales y sindicales.

En Paseo de la Reforma, frente a las oficinas centrales del IMSS, policías rodearon a los manifestantes, quienes respondieron con consignas de “¡No represión!” y llamados a mantener la protesta pacífica.

También se registraron operativos en calzada Ignacio Zaragoza, donde fueron encapsulados trabajadores del Hospital Regional 25, y en avenida San Isidro, en Azcapotzalco, donde agentes equipados con cascos y escudos replegaron a empleados del Hospital General de Zona 48 que llevaban casi 12 horas manifestándose.

En algunos puntos se produjeron empujones y enfrentamientos entre policías y trabajadores. Los operativos fueron justificados por la necesidad de liberar las vialidades, aunque las intervenciones provocaron nuevos reclamos de los manifestantes por el uso de la fuerza contra su movimiento laboral.

La tensión llegó al grado de que algunos trabajadores entonaron el Himno Nacional frente a los cordones policiales, mientras exigían respeto a sus derechos laborales y a la libre manifestación.

Convocan a paro nacional tras fracaso de negociaciones

El conflicto se agravó después de que el jueves 8 de octubre concluyera sin acuerdos una reunión de más de siete horas en la Secretaría de Gobernación, en la que participaron representantes de los trabajadores inconformes, autoridades federales y dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).

Los manifestantes rechazaron el incremento de 2.9 por ciento directo al salario tabular, al considerarlo insuficiente frente al deterioro de su poder adquisitivo, y demandaron un aumento de 10 por ciento.

También cuestionaron a la dirigencia sindical encabezada por Rafael Olivos, a quien acusan de no defender los intereses de la base trabajadora, y exigieron la realización de un Congreso Nacional Extraordinario para revisar los acuerdos laborales.

Tras el fracaso de las negociaciones, los inconformes instalaron un plantón frente a la sede central del IMSS, en Paseo de la Reforma, y convocaron a un paro nacional, aunque hasta este sábado no se había confirmado una fecha única para la suspensión generalizada de labores.

Las protestas se extendieron a Baja California Sur, Coahuila, Colima, Hidalgo, Nuevo León, Puebla y Querétaro, además de la capital del país y su zona metropolitana.

Denuncian falta de medicamentos y personal

Las demandas de los trabajadores no se limitan al aumento salarial. El movimiento también ha denunciado la falta de medicamentos, materiales quirúrgicos, equipo médico y personal suficiente para atender a los derechohabientes.

Los manifestantes sostienen que estas carencias afectan tanto sus condiciones de trabajo como la calidad de los servicios que reciben los pacientes.

La inconformidad ocurre mientras el gobierno federal mantiene su discurso sobre el fortalecimiento del sistema público de salud y la ampliación de la cobertura médica.

En ese contexto, los reclamos del personal evidencian una diferencia entre las cifras institucionales de crecimiento y las condiciones de operación denunciadas por quienes trabajan en hospitales y clínicas.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, informó que la propuesta salarial total asciende a 6.8 por ciento, integrada por 2.9 por ciento al sueldo tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. Asimismo, aseguró que los servicios médicos continúan funcionando y que el instituto mantiene su disposición al diálogo.

El funcionario también señaló que algunas exigencias, como la restitución del Régimen de Jubilaciones y Pensiones, requieren reformas legales que no dependen exclusivamente del organismo.

Crece el conflicto con la dirigencia sindical

Uno de los puntos centrales de la movilización es el rechazo a la actuación de la dirigencia del SNTSS.

Los trabajadores disidentes cuestionan los acuerdos alcanzados durante el Congreso Nacional Ordinario y se oponen a la consulta programada para el próximo 14 de octubre, mediante la cual se pretende someter a votación la propuesta salarial.

Los inconformes consideran que antes debe realizarse un congreso extraordinario que permita revisar las condiciones de negociación y las decisiones de la representación sindical.

Por su parte, el sindicato ha defendido la realización de la consulta mediante voto libre y secreto, mientras la Secretaría de Gobernación ha reiterado su disposición a continuar las conversaciones.

Hasta este sábado, el plantón permanecía frente a las oficinas centrales del IMSS, aunque los trabajadores habían liberado Paseo de la Reforma y advertían sobre nuevas movilizaciones.