Las palmadas y la foto no bastan
Por Mónica Camarena Crespo
Se cierne la guerra interna más dañina para el movimiento que creó Andrés Manuel López Obrador y que a fuerza de omnipotencia, acostumbro a los suyos a hacer lo que querían, solo bastaba ser de su equipo.
Ahora la granja de Morena está que arde, la “selección” de candidatos a las gubernaturas volvió a dejar en claro que sus encuestas han sido el maquillaje más oscuro en la historia de la metodología.
Los excluidos del proceso interno, por cierto, ilegal por adelantarse con título falsos a las candidaturas, provocarán que sean ellos mismos quienes busquen hacer perder a los compañeros “seleccionados”.
Apenas ayer, la dirigencia nacional de Morena tuvo que cancelar la presentación de dos representantes de la defensa del voto de Tlaxcala y Sonora. Las inconformidades fueron a tal grado, que Ariadna Montiel pospuso los anuncios para estos dos estados.
Y es que los actuales gobernadores de Morena que serán relevados, buscan tener la decisión absoluta de quien los va a suceder, de no ser así, los “apoyos” desde las entidades no fluirán.
La dirigencia nacional del partido en el poder, ante el severo desgaste y los altos riesgos de derrotas no pueden desdeñar el “apoyo” de los gobernadores actuales.
Por ello, en Quintana Roo, la actual gobernadora Mara Lezama se sirvió con la cuchara grande al imponer a su candidato y dejar fuera al que quería AMLO, desafió que le puede costar caro, pero desde arriba prefirieron jugársela con ella, muy a pesar del desprestigio que enfrenta la mandataria que gusta de vuelos privados a Estados Unidos.
Ariadna Montiel ha logrado fotografías con los actuales aspirantes y con los que quedaron en el camino y que se inconformaron, pero nada más ficticio que creer que así se quedarán las cosas solo por la palmada en la espalda.
Varios buscarán opciones en otros partidos y los que no lo logren se la jugarán con quien mejor les abone a su futuro político, haciendo a un lado al desgastado Morena y sus NO aliados.
Ágora
Las encuestas reales apuntan a que muy a pesar del “apoyo” incondicional del INE para los candidatos de Morena, en la elección del 2027 podrían darse los primeros descalabros, en caso claro, que todos salgan a votar.
X: @monicamarena