La gobernadora Rocío Nahle García reconoció que hay hospitales de Veracruz que operan apenas con 50 por ciento de abasto de medicamentos e insumos, pero atribuyó a intereses políticos de oposición la protesta realizada por trabajadores del sector salud en Xalapa y rechazó tajantemente la exigencia de destituir al coordinador estatal del IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor.
Un día después de que médicos, residentes, enfermeras y trabajadores administrativos salieran a las calles para denunciar las condiciones en las que están atendiendo a los pacientes, Nahle sostuvo que la movilización fue “contaminada” por políticos opositores, excandidatos y antiguos dirigentes sindicales.
La mandataria admitió que el reclamo tiene un origen legítimo, pero consideró que la participación de personajes vinculados con partidos políticos terminó por desvirtuarlo.
“Lástima, porque contaminaron una marcha donde hubiera sido legítima. La contaminaron”, afirmó Nahle, quien acusó a una oposición “sin ideología y sin proyecto de nación” de aprovechar el problema de desabasto.
Nahle informó que, después de revisar la situación de 60 hospitales de Veracruz incorporados al IMSS-Bienestar, encontró unidades con niveles de suministro de alrededor de 90 por ciento, pero otras apenas alcanzan 50 por ciento. El promedio estatal, aseguró, se encuentra en aproximadamente 78 por ciento, por lo que descartó que exista una emergencia de salud por el desabasto de medicamentos
Cuando durante su conferencia de prensa se le preguntó directamente si Ramos Alor debía dejar el cargo, respondió: “No, por supuesto que no”, y aseguró que el funcionario “nos ha ayudado mucho en Veracruz”.
La gobernadora justificó su permanencia por su participación en la planeación de las llamadas “Camionetitas de la Salud” y en la estrategia de distribución de medicamentos e insumos.