La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes que la actual presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, será la nueva titular de la Secretaría de las Mujeres, en sustitución de Citlali Hernández, quien dejó el cargo en abril para incorporarse a tareas político-electorales de Morena rumbo a los comicios intermedios de 2027.
La designación, sin embargo, provocó cuestionamientos entre activistas, académicas y sectores de la oposición debido a que Castillo no cuenta con una trayectoria ampliamente reconocida en políticas públicas de género, atención a víctimas de violencia o defensa de los derechos de las mujeres, áreas consideradas centrales para encabezar una dependencia creada precisamente para impulsar la agenda feminista del gobierno federal
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum informó que Laura Itzel Castillo asumirá la titularidad una vez que concluya sus responsabilidades al frente del Senado. Mientras tanto, la subsecretaria Ingrid Gómez continuará encargada de la dependencia. La mandataria aseguró que los programas y acciones de la Secretaría de las Mujeres no se han detenido durante el periodo sin titular formal.
La Secretaría de las Mujeres permanecía sin una responsable definitiva desde la salida de Citlali Hernández, situación que ya había generado críticas por tratarse de una de las dependencias emblemáticas del denominado «primer gobierno feminista» de México.
Laura Itzel Castillo es hija del dirigente político y referente de la izquierda histórica mexicana Heberto Castillo. A lo largo de más de tres décadas ha ocupado diversos cargos públicos, entre ellos diputada federal, jefa delegacional de Coyoacán, secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda del entonces Distrito Federal, directora de la Red de Transporte de Pasajeros de la Ciudad de México, consejera independiente de Pemex y, recientemente, senadora y presidenta del Senado.
Su experiencia pública se ha concentrado principalmente en temas de desarrollo urbano, vivienda, transporte, administración pública y actividad legislativa.
Las objeciones surgieron casi de inmediato porque Castillo no es identificada como una especialista en violencia de género, igualdad sustantiva, políticas de cuidados o derechos de las mujeres.
Incluso algunos observadores recordaron que no es la primera ocasión en que la designación de Castillo genera cuestionamientos por la aparente falta de experiencia técnica en el área que se le encomienda. En 2020, cuando fue propuesta como consejera independiente de Pemex, legisladores de oposición señalaron que no cumplía con la experiencia requerida en materia energética, aunque finalmente fue ratificada por el Senado.