Cuando no arrebatan
Por Mónica Camarena Crespo
El pasado fin de semana se vivió una jornada electoral que genera muchos análisis, más allá del carro completo del PRI en las 16 diputaciones locales en Coahuila.
El PRI de Coahuila no es el mismo PRI de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas. Son las mismas siglas y el mismo instituto, pero la esencia de ese partido en el estado del norte del país, emana de una militancia y población que se niega a perder la estabilidad y seguridad en la que viven.
«Se venció al odio y a las alianzas con el crimen», dijo Manolo Jiménez, el gobernador, tras el triunfo del PRI en Coahuila. Pero Jiménez es realmente el verdadero ganador, es quién operó sin estridencias y apegado a resultados los triunfos en todas las diputaciones. Me cuentan, que las visitas de “Alito” abonaron muy poco.
MORENA, CUANDO NO ARREBATA
El triunfo del PRI en Coahuila y la casi desaparición de partidos de “alto linaje”, demostró que cuando Morena no arrebata a punta de Narco-operativos, entonces pierde de manera estrepitosa.
Las elecciones legislativas del pasado 7 de junio dejan al descubierto y confirman la muy mala operación con todos los recursos y el poder del estado de Andrés Manuel «Andy» López Beltrán.
López Beltrán antes de huir de Coahuila y renunciar a su cargo partidista, intentó replicar la misma fórmula que “ejecutó” durante las elecciones 2025 en Durango: mudarse y radicar temporalmente en el estado meses antes de la elección para intentar coordinar bases que no existían. Todos le vieron la cara.
La derrota de Morena en Coahuila no necesariamente podrá repetirse en otros estados, pero sí demuestra que a pesar de las carretadas de Programas Sociales y la fuerza del estado, una votación contundente puede hacer la diferencia en el futuro inmediato.
Ágora
La presidenta Claudia Sheinbaum debería enviar avanzadas de operadores en cada gira a Veracruz. Y es que en cada acto se topa con manifestantes que exigen ser atendidos, lo que no pasa en la entidad.
Acá no importa el problema, el objetivo es ignorar, no atender, menos resolver. La ausencia de autoridades cuesta caro a la larga y un sexenio pasa “rapidisimo”.
X: @monicamarena