El discurso de dos años
Por Javier Solórzano Zinser
Con EU no se puede bajar la guardia. Nuestra historia está llena de pasajes de confrontación y abusos que le han costado a nuestro país muy caro en todos los sentidos.
A pesar de que al paso del tiempo las reglas de convivencia internacional han cambiado, no hay manera de bajar la guardia por muchas razones, entre las cuales está que nuestros vecinos nunca dejan ni dejarán de ser el imperio con todo lo que esto significa.
El gran problema está siendo que con todo y las nuevas reglas Donald Trump se ha convertido en un presidente abusivo que quiere regresar precisamente a los tiempos en que EU definía y aplicaba sus reglas.
Es como regresar a los tiempos de la Guerra Fría con la diferencia en que no están definidos del todo por ahora dos bloques. China es un país que crece, pero todavía no alcanza a EU en lo que corresponde particularmente al poderío militar. Rusia está en una etapa de transición, sin duda está avanzando, derivada de lo que fue la caída del llamado bloque comunista. Vladimir Putin ha ido ubicando al país bajo la sombra de lo que fue la URSS que, como fuera, tenía como una de sus fortalezas el poder militar.
Trump asume una fuerza real de la mano de un poder que se abroga sin tenerlo. Desde su pasada gestión había claros indicios de lo que le podía pasar al mundo y, en particular, a un país como el nuestro cargado de adversidades, fundamentalmente en seguridad y narcotráfico.
El discurso de ayer de la Presidenta dedicó parte importante a confrontar directa e indirectamente a Trump. Por un lado, habló de sectores conservadores estadounidenses que están atacando a México, como si el presidente no lo fuera, y por otro, sin mencionar a Trump confrontó las decisiones que el Departamento de Justicia está tomando respecto a personajes de alto nivel en la política que, presumiblemente, están relacionados con la delincuencia organizada.
No queda muy claro si la Presidenta está defendiendo a los suyos, o si en verdad no encuentra responsabilidad alguna de ellos. Sigue siendo insostenible que se diga que no había indicios de que el gobernador con licencia de Sinaloa tuviera relación alguna con los delincuentes, al tiempo que se tiene una lectura parcial, no de carácter de acuerdos bilaterales, respecto a la solicitud de detención con fines de extradición.
Las arengas contra EU caen en el terreno de un discurso unilateral. El narcotráfico no se mueve si no es a partir de las estructuras políticas. Es un poder real y ha crecido de manera desmedida desde hace 20 años. Siempre ha estado entre nosotros, pero su crecimiento en los últimos años, lo que incluye a los gobiernos de la 4T, es indudable.
Muy probablemente su discurso por los dos años de su triunfo electoral va a tener buena acogida entre los suyos. De alguna manera se señala a EU como el imperialismo, el mismo que se metió a Venezuela y se quiere meter a Cuba, países con los que la 4T tiene una definitiva empatía e identidad.
La Presidenta propuso que a partir de esta semana se organizaran asambleas informativas para que el “pueblo” conozca, según entendimos, que la soberanía del país está en riesgo ante las acechanzas de EU.
Lo que no pasa ni pasará, es que la Presidenta busque la manera de convocar a acuerdos de carácter nacional. Es claro que ha gobernado y gobernará para los suyos. Le puede redituar en función del fortalecimiento de su movimiento, pero no tiene que ver con lo que pase en todo el país, a pesar de su popularidad y de los triunfos electorales. Se han presentado algunos signos de alerta sobre su gobierno y sobre ella misma que por ningún motivo, deberían pasar por alto.
Habrá que ver si hay respuesta de EU, porque si algo es claro es que quizá con todo y pruebas nadie será extraditado.
RESQUICIOS.
Ayer quedó la impresión de que algo más podría venirse en contra de políticos de todos los partidos, especialmente de Morena; primero vienen por unos, y luego vendrán por otros.