La presión judicial del gobierno de Donald Trump sobre funcionarios y exfuncionarios mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado sumó un nuevo capítulo con la entrega a autoridades estadounidenses de Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.
Almanza es uno de los diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntamente colaborar con la facción de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa. Las acusaciones forman parte de una ofensiva sin precedentes emprendida por Washington contra actores políticos y de seguridad mexicanos a quienes atribuye haber brindado protección institucional a organizaciones criminales.
La entrega del exmando policiaco ocurre apenas días después de que otros exfuncionarios de alto nivel de Sinaloa decidieran ponerse a disposición de la justicia estadounidense, un movimiento que ha incrementado la presión sobre el gobierno mexicano y particularmente sobre figuras cercanas al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con los señalamientos difundidos por autoridades estadounidenses, Marco Antonio Almanza habría recibido sobornos periódicos de integrantes de Los Chapitos a cambio de protección y de evitar acciones policiales contra miembros de la organización criminal. Las investigaciones sostienen que diversas corporaciones de seguridad en Sinaloa fueron utilizadas para favorecer las operaciones del grupo criminal durante varios años.
Almanza desarrolló una carrera de más de tres décadas dentro de la Policía Ministerial y posteriormente en la Policía de Investigación de la Fiscalía sinaloense. Fue nombrado titular de la corporación en 2017 y permaneció en el cargo hasta finales de 2022, antes de jubilarse en 2023. Durante ese periodo alcanzó el rango de Comisario General.
La entrega de Almanza contrasta con las declaraciones que realizó apenas esta semana tras comparecer ante la Fiscalía General de la República en Culiacán.
En esa ocasión rechazó cualquier vínculo con organizaciones criminales y afirmó que no tenía intención de convertirse en testigo protegido. Incluso sostuvo públicamente que no pertenecía a ningún grupo delictivo y defendió su trayectoria de más de 30 años como investigador policial.
«No serviría ni de testigo protegido ni de testigo colaborador», declaró entonces el exfuncionario, quien también aseguró que estaba dispuesto a acudir a cualquier instancia para defender su inocencia.
Sin embargo, su posterior entrega a las autoridades estadounidenses abre un nuevo escenario para las investigaciones, ya que podría convertirse en una pieza clave para sustentar o ampliar los expedientes contra otros funcionarios señalados por Washington.
El cerco sobre funcionarios sinaloenses
Las acusaciones estadounidenses no se limitan a Almanza. Entre los señalados figuran también el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázares, mandos policiacos y funcionarios de la administración estatal, a quienes Estados Unidos acusa de haber mantenido una relación de colaboración con Los Chapitos durante el proceso electoral de 2021 y años posteriores.
La Fiscalía General de la República abrió investigaciones propias y ha citado a varios de los involucrados para rendir declaración, mientras que el gobierno mexicano ha cuestionado la solidez de las pruebas presentadas por Washington.
Hasta ahora, los dos exfuncionarios de Sinaloa que se habían entregado voluntariamente a las autoridades estadounidenses antes de Marco Antonio Almanza son:
- Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya. Según documentos judiciales estadounidenses, se entregó el 11 de mayo y enfrenta cargos por presunta colaboración con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. La Fiscalía de Estados Unidos sostiene que filtraba información sobre operativos y recibía sobornos a cambio.
- Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas del gobierno estatal. Diversos reportes señalan que también se entregó a autoridades de Estados Unidos junto con Mérida Sánchez tras ser incluido en las acusaciones por presuntos nexos con Los Chapitos.
Con la reciente entrega de Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa, serían ya tres los exfuncionarios señalados en la investigación estadounidense que han decidido ponerse a disposición de la justicia de ese país.
Entre los demás acusados que aún no se han entregado figuran el exjefe de la Policía de Investigación Alberto Jorge Contreras Núñez, el exsubdirector de la Policía Estatal José Antonio Dionisio Hipólito, además de funcionarios y exfuncionarios de alto nivel como el senador Enrique Inzunza Cázarez, el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el alcalde con licencia de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil.