El Congreso de Veracruz aprobó reformas impulsadas por la gobernadora Rocío Nahle que concentran en su administración el control total de los recursos provenientes del impuesto al hospedaje y del presupuesto de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV).
Con mayoría de votos, las modificaciones al Código Financiero y a la Ley de la UPAV redefinen el destino y la vigilancia de estos fondos.
En una doble sesión extraordinaria, el Congreso de Veracruz aprobó las reformas enviadas por la gobernadora Rocío Nahle que le otorgan control directo sobre dos áreas estratégicas: los ingresos del impuesto al hospedaje y el presupuesto de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV).
En el caso del impuesto al hospedaje, la reforma al Código Financiero fue aprobada con 38 votos a favor, nueve en contra y cero abstenciones. De acuerdo con el dictamen, los recursos ahora podrán aplicarse no solo a promoción turística, sino también a infraestructura pública vinculada al “turismo sostenible”, incluyendo obras que integren “valores naturales y culturales”.
Para ello, se crea un fideicomiso presidido por la gobernadora, con participación de secretarías estatales y representantes del sector hotelero, aunque estos últimos solo con derecho a voz, pero sin voto.
Asimismo, se aprobó una reforma a la Ley de la UPAV, la cual fue avalada con 39 votos a favor, ocho en contra y cero abstenciones.
La Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) concentrará la recaudación y control de ingresos de la universidad. Todos los derechos y cuotas deberán recaudarse mediante la Oficina Virtual de Hacienda y el rector deberá presentar cada año un proyecto de presupuesto específico.
La justificación oficial es “garantizar transparencia” y “evitar actos de corrupción” detectados en la institución.
La oposición criticó que no se ha procedido contra los presuntos responsables de las irregularidades y que las modificaciones concentran excesivo poder en el Ejecutivo y reducen la participación de sectores sociales y académicos.