*Las legisladoras Damaris Silva y Margarita Corro protagonizaron un enfrentamiento verbal con diputadas de oposición durante la discusión de la Ley Federal de Derechos. Las expresiones vulgares y los gestos de la morenista Silva provocaron acusaciones de misoginia y el anuncio de denuncias ante el Comité de Ética de la Cámara de Diputados.
La discusión del paquete fiscal en la Cámara de Diputados degeneró en un intercambio de insultos, expresiones vulgares y acusaciones de violencia política entre legisladoras de Morena y de oposición, luego de que las morenistas Damaris Silva Santiago y Margarita Corro Mendoza arremetieran contra sus compañeras del PRI y el PAN.
El enfrentamiento ocurrió durante la sesión del martes 13 de octubre, cuando se discutía la Ley Federal de Derechos, pero sus repercusiones continuaron este miércoles, con el anuncio de quejas formales contra las diputadas oficialistas y cuestionamientos incluso desde la coordinación parlamentaria de Morena.
La confrontación comenzó cuando Damaris Silva Santiago, quien defendía una reserva relacionada con el incremento del Derecho de No Residente que se cobra a visitantes extranjeros, fue interrumpida desde su curul por la priista Ana Isabel González González.
En lugar de limitarse a responder los cuestionamientos legislativos, la morenista lanzó desde la tribuna una expresión que provocó indignación entre las diputadas opositoras: “Mi reina, no te escucho nada, tienes que hablar con más huevos para que te escuche”.
La frase desencadenó reclamos inmediatos de las bancadas del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, cuyas representantes calificaron el comentario como misógino y ofensivo, particularmente por provenir de una legisladora que forma parte de un partido que reivindica la defensa de los derechos de las mujeres.
Lejos de contribuir a restablecer el orden, la diputada veracruzana de Morena, Margarita Corro Mendoza, intervino para defender a su compañera y elevó el tono de las descalificaciones.
Desde su curul, Corro llamó “mojigatas”, “cínicas” e “hipócritas” a las legisladoras que habían reclamado respeto. La morenista acusó a las opositoras de escandalizarse por una expresión cuando, según dijo, ellas mismas habían utilizado insultos contra otros legisladores y contra la presidenta de México.
“Como dicen en mi pueblo: se espantan de las chiquitas, pero se comen las grandotas, porque son unas cínicas hipócritas”, expresó Corro Mendoza.
Sus declaraciones intensificaron el enfrentamiento y obligaron a la Mesa Directiva a intervenir para tratar de recuperar el orden en el recinto parlamentario.
La confrontación no se limitó a las expresiones verbales. La diputada panista Paulina Rubio Fernández denunció que Damaris Silva realizó desde la tribuna un ademán que interpretó como una señal de cortar el cuello, comportamiento que consideró particularmente grave en el contexto de la violencia que enfrentan las mujeres en México.
Rubio cuestionó la conducta de la morenista y la desafió a sostener la reserva legislativa que había presentado, en lugar de retirarla después de haber protagonizado el altercado.
Por su parte, la priista Ana Isabel González acusó a Silva de incurrir en misoginia, mientras que Claudia Salas, de Movimiento Ciudadano, reclamó que ninguna legisladora tiene derecho a utilizar su posición para ofender o intimidar a otra.
Ante el desorden, el presidente de la Mesa Directiva, Raúl Bolaños-Cacho, del Partido Verde, pidió a las participantes conducirse con respeto y mantener la civilidad durante el debate. Finalmente, Damaris Silva concluyó su intervención y retiró la reserva que había presentado.
Las expresiones de las legisladoras de Morena provocaron que representantes del PRI y del PAN anunciaran acciones formales ante el Comité de Ética de la Cámara de Diputados.
La priista Ariana Rejón informó que su bancada presentaría una queja y solicitaría preservar la grabación completa de la sesión, con el propósito de que se investigaran los hechos con perspectiva de género.
La panista Paulina Rubio también anunció que recurriría a esa instancia legislativa para denunciar las expresiones y conductas de Silva Santiago.
Las diputadas opositoras cuestionaron la contradicción que, a su juicio, representa que integrantes de Morena utilicen expresiones consideradas ofensivas contra otras mujeres mientras su partido mantiene un discurso público de combate a la violencia de género.
La polémica alcanzó al coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, quien este miércoles se deslindó del lenguaje utilizado por sus compañeras de bancada.
Monreal reconoció que los debates parlamentarios pueden elevar de tono las confrontaciones, pero señaló que los representantes populares deben evitar expresiones vulgares.
El coordinador morenista sostuvo que no puede controlar individualmente lo que dicen los integrantes de su grupo parlamentario, aunque manifestó que no comparte ese tipo de intervenciones.