Audios de Latinus exhiben presunto vínculo de operadores cercanos a Andy López Beltrán con célula del CJNG en Veracruz

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*Grabaciones de 2023 difundidas por Latinus muestran a Amílcar Olán y a su hermano Luis Alberto hablando de contactos con Iván Cazarín Molina, “El Tanque”, señalado como operador del Cártel Jalisco Nueva Generación en Veracruz; la presunta relación habría sido utilizada para proteger negocios vinculados con las minas de balasto que abastecieron obras ferroviarias del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

 

Nuevas grabaciones telefónicas difundidas por Latinus colocaron bajo escrutinio al círculo cercano de “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, al revelar conversaciones en las que Amílcar Olán Aparicio —empresario identificado en diversas investigaciones periodísticas como amigo y operador de los hermanos López Beltrán— y su hermano Luis Alberto Olán presumen relaciones con una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que operaba en Veracruz.

El reportaje, presentado por el periodista Carlos Loret de Mola, se sustenta en conversaciones correspondientes a 2023. En ellas, de acuerdo con Latinus, Amílcar Olán habría encargado a su hermano Luis Alberto establecer relaciones con integrantes del grupo criminal para proteger los negocios que desarrollaban en Veracruz, particularmente los relacionados con minas y suministro de balasto para proyectos ferroviarios.

Las grabaciones no muestran a Andy López Beltrán hablando directamente con integrantes del CJNG ni constituyen por sí mismas prueba judicial de que el hijo del expresidente haya pertenecido o colaborado con la organización criminal. El señalamiento surge de la relación previamente documentada entre los hermanos López Beltrán y Amílcar Olán, personaje central de la serie de investigaciones que Latinus ha denominado “El Clan”, así como de los negocios públicos atribuidos a ese círculo durante el gobierno de López Obrador.

En uno de los audios difundidos, Amílcar Olán habla sobre la capacidad de su hermano Luis Alberto para relacionarse con personas vinculadas con el crimen organizado y asegura que éste quedaría al frente de las operaciones. “Mi hermano va a estar al mando de todo… Él maneja todo eso, los conoce a todos, todos son sus brothers, sus compas”, se escucha en una de las conversaciones.

El personaje clave de la presunta conexión es Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, identificado en los reportajes como uno de los operadores relevantes del CJNG en Veracruz. En otra conversación, Luis Alberto Olán habla abiertamente de conocerlo y describe cómo esa relación habría servido para detener la extorsión contra el propietario de una mina de balasto vinculada con sus negocios.

“Él sabe que yo conozco a ‘El Tanque’ aquí, al de la maña”, afirma Luis Alberto Olán en la grabación, para posteriormente relatar que el empresario dejó de ser molestado después de hacer valer esa relación.

“El Tanque” y la operación del CJNG en Veracruz

Según documentos militares citados en las investigaciones periodísticas, Cazarín Molina había sido identificado desde años atrás como un operador con capacidad para asumir el control de actividades criminales en Veracruz. Reportes posteriores lo relacionaron con redes dedicadas, entre otros delitos, al robo y comercialización ilegal de combustibles.

De acuerdo con la investigación difundida por Latinus, “El Tanque” también habría establecido vínculos con “La Barredora”, organización criminal que operó desde Tabasco y cuyo liderazgo ha sido atribuido a Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Adán Augusto López Hernández en esa entidad.

El punto particularmente delicado de los audios es que la relación con esos operadores criminales presuntamente no habría sido circunstancial, sino funcional para las actividades económicas del grupo de empresarios relacionado con los hermanos López Beltrán.

Según la reconstrucción periodística, los contactos habrían servido para proteger minas de balasto y garantizar las operaciones alrededor de ese material pétreo, indispensable para las vías ferroviarias y convertido en uno de los negocios más controvertidos relacionados con “El Clan”.

Amílcar Olán ha aparecido reiteradamente en investigaciones periodísticas sobre contratos y negocios relacionados con obras prioritarias del gobierno de López Obrador, particularmente el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

Grabaciones difundidas previamente mostraron a Olán hablando de instrucciones atribuidas a Gonzalo “Bobby” López Beltrán respecto de la producción y suministro de cientos de miles de metros cúbicos de balasto para las vías del Tren Maya. En una de ellas, Olán atribuye a Gonzalo López Beltrán la orden de producir 500 mil metros cúbicos antes de determinada fecha.

El negocio también alcanzó al Tren Interoceánico. Documentos y audios divulgados con anterioridad dieron cuenta de operaciones para transportar balasto desde Veracruz hacia Oaxaca y de contratos por decenas de millones de pesos para suministrar el material destinado a la rehabilitación de la Línea K del ferrocarril.

Los nuevos audios añaden ahora un componente mucho más grave a esa trama: la presunta utilización de relaciones con integrantes del CJNG para proteger las minas y actividades comerciales de los operadores de ese círculo.

De acuerdo con Latinus, esa protección habría permitido al grupo consolidar el control sobre minas utilizadas para abastecer de balasto a proyectos como el Tren Maya y el Interoceánico.