La protesta de la Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) escaló este lunes con un plantón y una marcha en las instalaciones de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), donde cientos de docentes exigieron la destitución de mandos medios y una solución inmediata a rezagos laborales y administrativos que, aseguran, se han acumulado durante casi dos años.
Los manifestantes acusaron a funcionarios de la dependencia de frenar miles de trámites relacionados con cambios de adscripción, asignación de horas, pagos y otros movimientos administrativos, pese a las mesas de diálogo sostenidas con la autoridad educativa. La movilización fue convocada bajo el lema de una “Marcha por el Respeto” y reunió a personal docente, administrativo y directivo de distintas regiones del estado.
Mientras en Xalapa se desarrollaba el plantón, en Coatzacoalcos integrantes de la Sección 32 reclamaron atención a rezagos educativos y laborales, así como la regularización de plazas, pagos pendientes y mejoras en infraestructura escolar. Los docentes señalaron que muchas escuelas continúan operando con carencias y con falta de personal.

En Poza Rica, el sindicato demandó mejores condiciones para las jubilaciones y pensiones del magisterio, además de mayor inversión en planteles educativos y atención a problemas de mantenimiento y equipamiento.
Entre los reclamos centrales de la organización sindical se encuentra la asignación de más de 10 mil horas docentes vacantes, así como la aplicación de procesos de movilidad y cambios de centro de trabajo conforme a los lineamientos federales y estatales. Los dirigentes sindicales sostienen que ya no requieren más reuniones, sino resultados concretos.
Ante las movilizaciones, la gobernadora Rocío Nahle García afirmó que ya existe diálogo con la Sección 32 y aseguró que cada demanda será revisada para determinar si corresponde resolverla al gobierno estatal o gestionarla ante la federación.
Sin embargo, la mandataria también lanzó un mensaje político directo al advertir que “la SEV no es botín de nadie”, en referencia a las presiones internas y externas que buscan influir en las decisiones de la dependencia educativa. La declaración fue interpretada como una respuesta a las exigencias de cambios de funcionarios y a las disputas por el control de áreas estratégicas dentro de la Secretaría de Educación de Veracruz.
La protesta ocurre en un contexto de tensión entre la dirigencia sindical y la titular de la SEV, Claudia Tello Espinosa, a quien los docentes acusan de falta de avances en temas de rezonificación salarial, asignación de plazas y atención a trámites rezagados.
Con el plantón instalado en la capital del estado y movilizaciones simultáneas en otras regiones, la Sección 32 elevó la presión sobre el gobierno veracruzano para obtener respuestas antes del cierre del ciclo escolar, mientras la administración estatal intenta contener el conflicto sin ceder el control político y administrativo de la SEV.