Mundial entre protestas: colectivos se manifiestan a espaldas de celebraciones oficiales; Sheinbaum se refugia en una unidad deportiva mientras Salinas Pliego acude al estadio

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La inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026 en la Ciudad de México estuvo marcada por una fuerte contradicción: mientras el gobierno federal buscaba proyectar una imagen de fiesta y cercanía con la población, miles de capitalinos enfrentaron una jornada de movilizaciones, bloqueos, marchas y enfrentamientos en distintos puntos de la ciudad, particularmente en los alrededores del Estadio Azteca, sede del partido inaugural entre México y Sudáfrica.

Desde las primeras horas del día, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), colectivos de familiares de personas desaparecidas y diversas organizaciones sociales realizaron movilizaciones para visibilizar sus demandas en el marco del evento deportivo más importante celebrado en México en las últimas décadas. La jornada derivó en momentos de tensión con elementos de la policía capitalina y cuerpos antimotines desplegados para garantizar la seguridad del evento.

Diversos medios documentaron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en las inmediaciones del estadio, incluyendo empujones, encapsulamientos y el uso de escudos para replegar a grupos que intentaban acercarse a las zonas de acceso al inmueble. También se reportaron protestas de madres buscadoras y colectivos ciudadanos que denunciaron que el gobierno destinó recursos extraordinarios a la organización del Mundial mientras persisten crisis como la inseguridad y las desapariciones forzadas.

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Estadio Azteca. Por primera vez en la historia moderna de los mundiales celebrados en México, el jefe del Estado mexicano no estuvo presente en el partido inaugural. Diversos medios nacionales e internacionales destacaron que la mandataria decidió seguir el encuentro desde el Festival Futbolero instalado en el Deportivo Hermanos Galeana, una unidad deportiva popular ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero.

La decisión adquirió relevancia política porque, mientras Sheinbaum optó por mantenerse alejada del estadio, el mensaje de bienvenida de México al mundo fue pronunciado por la actriz veracruzana Salma Hayek durante la ceremonia inaugural. La participación de la estrella de Hollywood fue uno de los momentos centrales del espectáculo, pero también provocó cuestionamientos sobre la ausencia de una figura institucional mexicana encabezando un acto de carácter internacional.

Mientras tanto, en las zonas VIP del Estadio Azteca sí estuvieron presentes numerosos integrantes de la élite política y empresarial del país. Entre ellos destacó el empresario Ricardo Salinas Pliego, quien difundió imágenes de su llegada al inmueble y de su asistencia al encuentro inaugural. Su presencia generó reacciones encontradas entre asistentes y usuarios de redes sociales, especialmente por el contexto de confrontación pública que mantiene con el gobierno federal.

Reportes periodísticos señalaron que, además de Salinas Pliego, políticos, legisladores, empresarios, artistas e influencers ocuparon áreas preferentes del estadio mientras en las calles continuaban las manifestaciones y operativos de seguridad.

La protesta de los colectivos de búsqueda no terminó en las inmediaciones del estadio. Conforme avanzó la jornada, madres buscadoras y familiares de personas desaparecidas trasladaron sus acciones al Ángel de la Independencia, donde colocaron mantas, fotografías y fichas de búsqueda de sus seres queridos en medio de los festejos por la victoria de la selección mexicana.

La imagen de las fotografías de desaparecidos contrastando con las celebraciones mundialistas se convirtió en uno de los símbolos más potentes del día: mientras miles de aficionados festejaban el arranque del torneo, las familias insistían en recordar que México enfrenta una crisis de más de 130 mil personas desaparecidas.