El mitin encabezado por la gobernadora Rocío Nahle García este domingo 31 de mayo, con motivo de los dos años del triunfo de Claudia Sheinbaum, dejó en claro su carácter partidista más que cívico. En el templete no solo estuvo la mandataria estatal, sino también el dirigente de Morena en Veracruz, Esteban Ramírez Zepeta, lo que evidenció la intención de convertir la conmemoración en un acto de respaldo político al proyecto de la llamada cuarta transformación.

Durante su discurso, Nahle arremetió contra los partidos de oposición —Movimiento Ciudadano, PRI y PAN— a quienes calificó de “cobardes” por supuestamente buscar la intervención extranjera en México.
“Los actores de la derecha, conformados por el PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano principalmente, buscan, cuales cobardes, la intervención extranjera en nuestra tierra… Roma no paga traidores”, expresó desde el pódium instalado en la Macroplaza del Malecón de Veracruz.
La narrativa oficial se centró en reforzar la idea de que la soberanía nacional está bajo amenaza y que solo Morena y sus gobiernos estatales garantizan la defensa del país. Nahle insistió en que Veracruz respalda a Sheinbaum “ante las tentaciones extranjeras” y que México “no es botín para nadie”.

Más allá del discurso, el evento estuvo marcado por la presencia masiva de acarreados. Diversos contingentes fueron trasladados desde municipios cercanos para llenar la Plaza del Heroísmo, pese al intenso calor que superó los 35 grados. La logística incluyó autobuses y movilización de estructuras locales, lo que reforzó la percepción de que la asistencia fue más producto de la operación política que de una convocatoria espontánea.