Trabajadores del área de vectores y programas de salud de distintas jurisdicciones sanitarias del estado se manifestaron para exigir su reinstalación laboral y denunciar represalias por haber demandado el respeto a sus derechos ante los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER).
Los inconformes señalaron que más de un centenar de empleados quedaron fuera del reciente proceso de contratación, pese a contar con antigüedades de entre 10 y 20 años en campañas sanitarias y de control de vectores.
La exclusión, acusaron, responde a las exigencias que han planteado en meses recientes para obtener certeza laboral.
Los trabajadores denunciaron presiones para desistirse de los procesos legales que iniciaron, lo cual violenta sus derechos, y coincidieron en que la exclusión de contratos constituye una represalia. “Lo único que hicieron este año fue recriminarnos. Nos dejaron fuera porque exigimos que se respeten nuestros derechos laborales”, señaló uno de los manifestantes.
Recordaron que han participado en campañas en condiciones adversas, incluso durante las inundaciones en el norte del estado, donde laboraron en zonas contaminadas y bajo riesgo sanitario. La protesta subrayó que, pese a esa trayectoria, hoy enfrentan despidos y marginación.
Los manifestantes pidieron la intervención directa de la gobernadora Rocío Nahle García y la instalación de una mesa de diálogo con autoridades estatales. La demanda central es la reinstalación inmediata y el reconocimiento de derechos adquiridos, sin condicionamientos ni represalias.